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Atlas ATL
1 (4)
Aldo Rocha 54'
León FC LEO
0 (3)
Gigliotti 93',Jean Meneses 90'
Finalizado

ATLAS 1-0 LEÓN

Atlas vence a León en penaltis y es campeón del Apertura 2021

Los Rojinegros terminaron con una racha de 70 años sin título de Liga al derrotar en la tanda de penaltis a León.

MéxicoActualizado a
Momento en que los jugadores del Atlas levantan el trofeo de Campeón

Cuando Julio Furch patea el quinto penal de la tanda, la atmósfera del Estadio Jalisco hace un esfuerzo monumental por contentar el aliento. Momento para la historia. Zapatazo potente. Las redes que se mueven para desatar el grito contenido durante siete largas décadas. Es el tanto que define el título. Atlas es campeón del futbol mexicano. Generaciones enteras vivieron y murieron sin ver cristalizarse el sueño. Hoy, es realidad.

El disparo del argentino significa el 4-3 definitivo, después del 1-0 en 120 minutos y 3-3 en el global. Simples números que sólo sirven darle justificación a lo que verdaderamente representa el trofeo que hoy se llevan los Zorros: un sentimiento atrapado en años y años de amargura. Pero ahora, ese gol, el definitivo, el de Furch en el arco sur, desata un grito que esta afición no conocía hasta hoy: ¡Atlas, campeón!

Para entender lo que Atlas significa en el tejido social de la ciudad de Guadalajara, hay que echar un vistazo a su afición. Mejor aún: escucharla. En el canto de 50 mil gargantas reunidas en el Estadio Jalisco se resume el alma de un equipo que ha esperado 70 años para conseguir un título de Primera División. En 1951, cuando aquel único campeonato, la mayoría de los presentes ni siquiera había nacido.

En ese clamor de miles hay ansiedad, hay pasión, hay hambre de gloria, hay esa clara sensación que esta noche se pueden dejar atrás siete décadas de tristezas. “Vení, vení, canta conmigo, que un amigo vas a encontrar, que de la mano de Diego Cocca, toda la vuelta vamos a dar”, se escucha insistentemente, incluso antes del silbatazo inicial.

“Vamos, vamos, la Acade’, hoy te venimo’ alentar, para ser campeón, hoy hay que ganar”, retumba también en el Coloso de la Calzada Independencia. Y luego, el grito de guerra adoptado por las nuevas generaciones de rojinegros: “¡Arriba el Atlas, cabrones! Arriba el Atlas, cabrones. Arriba el Atlas, cabrones. Uh!”.

Por último, una confesión cargada de amor. “Eres mi pasión, eres toda mi vida, A la rojinegra la llevo en el corazón, ya todo el país lo sabe, tenemos los huevos para dar la vida, por la Academia, por la Acade’”, canta el Jalisco. Así, la gente prepara el terreno y cuando el silbatazo pone en marcha el encuentro, la atmósfera hierve como nunca antes.

Atlas parte como el obligado. El 3-2 adverso de la Ida deja sus esperanzas reducidas a un solo resultado: ganar. Luis Reyes desprende por izquierda, al ‘5. Levanta la mirada y lanza un servicio raso. Julián Quiñones llega, pero no conecta bien. El balón se va por un costado. León sufre para equilibrar el trámite inicial. Finalmente se acerca al ‘15, con un zurdazo de Víctor Dávila qué pasa, por un lado.

La más peligrosa del primer tiempo nace desde atrás. Camilo Vargas se queda un balón y sale a velocidad. Detecta perfecto el movimiento y lanza un largo trazo. Enorme pasa. Julián Quiñones escapa por derecha. Rodolfo Cota sale desesperado al achique. El colombiano define por arriba y supera al guardameta. El grito de gol está listo en la garganta de 50 mil personas. Se estrella en el poste, al ‘27. La explosión tendrá que esperar.

En la recta final, Atlas insiste. Primero Julián Quiñones. Una pelota larga permite que el colombiano entre sin marca al área. Sin embargo, falla en el control de ese balón elevado. Rodolfo Cota achica a toda velocidad y tapa el remate, al ‘38. Cuatro minutos después, de nuevo el sudamericano aparece por izquierda, lanza un centro y Julio Furch cabecea a las manos del guardameta visitante.

Para la segunda parte, los zorros salen al campo con la misma hambre de gloria. Apenas arranca el complemento cuando Julio Furch filtra para Julián Quiñones. Intenta quitarse a Rodolfo Cota, hay un choque. El árbitro no señala penal, al ‘45. Los reclamos tanto de aficionados como de futbolistas de nada sirven. La decisión ya está tomada.

Poco más tarde, la jugada que cambia el rumbo del encuentro. Julián Quiñones controla de espalda. Al no poder darse la vuelta, toca atrás. Aldo Rocha entra de frente, patea con fuerza y Rodolfo Cota desvía a tiro de esquina. De ahí nace la gran polémica. El centro al corazón del área es rechazado por la defensa. El esférico le queda a Jeremy Márquez, quien golpea machucado.

El esférico pega en el césped y toma altura. Dentro del área, Aldo Rocha venía saliendo, en aparente fuera de lugar. Conecta de cabeza, a corta distancia del arco y supera a Rodolfo Cota. Las redes se mueven. Explota el Estadio Jalisco. Felicidad pura en la tribuna. Reclamos en la cancha. La posición adelantada es protestada por los jugadores de León.

La gente del VAR revisa las repeticiones. En ellas, parece que existe el fuera de juego, pero ninguna toma lo demuestra con claridad, por lo que se da la indicación al silbante Marco Antonio Ortiz de validar el gol. Al minuto 54, el marcador global se empata 3-3. El que quiera ser campeón necesita un tanto más en este encuentro.

Y la grada canta con la pasión que sólo es posible acumular en 70 años de frustraciones. “Vamo, vamo, la Acade’, hoy te vino’ alentar, para ser campeón hoy hay que ganar”, retumba en una tribuna que se cimbra. El piso del segundo nivel del inmueble tiembla al ritmo de los saltos de miles de personas que sacan un grito contenido toda la vida.

Hay nerviosismo en la atmósfera del Jalisco. Cerca del final, lo increíble. Minuto 80. Brayan Trejo hace dos recortes dentro el área y suelta un zapatazo que pega en el travesaño. El rebote le queda a Edgar Zaldívar, con el arco completamente abierto. Huele al gol del título, pero su cabezazo increíblemente pega en el metal y en enseguida se lo queda Rodolfo Cota. Falla monumental.

A punto de concluir el encuentro, el árbitros se dirige a la banca de León. Expulsa al ‘90 a Jean Meneses, quien había salido de cambio, por hacer la seña de que a su equipo le están robando del bolsillo. El gol en aparente fuera de lugar rompe con la concentración de los Panzas Verdes, que en tiempo agregado se quedan con uno menos, por la roja a Emmanuel Gigliotti, por meter un codazo a Martín Nervo.

La Final se va a tiempo extra con el 3-3 global. Atlas no es capaz de aprovechar la superioridad numérica. Para León, parece adecuado apostar por los penales. Pero en ese panorama, todavía tienen tiempo los Panzas Verdes para otra oportunidad, al ‘108, cuando Elías Hernández entra solo por izquierda, pero Camilo Vargas sale a tiempo para achicar y salvar a su equipo.

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“Eres mi pasión, eres toda mi vida, A la rojinegra la llevo en el corazón, ya todo el país lo sabe, tenemos los huevos para dar la vida, por la Academia, por la Acade’”, canta la tribuna. El título habrá de definirse en penales. Camilo Vargas se convierte en figura, al atajar los disparos de Fernando Navarro y Luis Montes, dos de los siempre seguros y más experimentados de León. Por Atlas ha fallado Aldo Rocha, pero aciertan Jesús Angulo, Edgar Zaldívar y Brayan Trejo.

Cuando Julio Furch se para frente al manchón, todos los fantasmas del pasado están al frente de él, como en un paredón de fusilamiento. Basta un disparo para aniquilarlos por siempre. Y cuando las redes se mueven, la exclamación explota: “¡Gol!”. El más bello en la historia reciente del equipo. El más histórico. El que provoca la explosión de júbilo nunca vista en esta cancha. El que desata el grito que algunas generaciones enteras desconocían y que otras se habían quedado con ganas de soltar: ¡Atlas, campeón del futbol mexicano!”.

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