Jorge Ruggeiro

Cruz Azul: Un campeón a la deriva

En el marco de la jornada 14 del Torneo Grita México 2021, Cruz Azul visitó el estadio Akron con el firme objetivo de obtener tres puntos ante uno de sus rivales de mayor tradición, las Chivas de Guadalajara. Tras un penal obtenido más por viveza del delantero Jonathan Rodriguez que por una falta flagrante, el equipo celeste se encaminaba a obtener la victoria hasta que, una desconcentración en tiempo de compensación derivó en el empate por parte del cuadro rojiblanco. Lo que, por el momento, pone en vilo la posibilidad de clasificar a la liguilla y así, defender el título obtenido en el pasado mes de mayo.

El gol recibido en el minuto 94 significó el empate en el marcador, pero moral y anímicamente representó una derrota. El plantel vio cómo se le escurrían entre las manos dos puntos que los habrían colocado entre las primeras cuatro posiciones de cara a una clasificación directa a la liguilla. Sin embargo, la realidad es que el desempeño del equipo celeste estuvo muy lejos de su máximo nivel y los tres puntos, habrían sido un premio sumamente generoso para lo mostrado en el campo.

Cruz Azul se encontró con un penal a favor en la recta final del primer tiempo y se olvidó por completo de atacar. En los 98 minutos de juego únicamente tuvo dos remates a gol y uno de ellos fue el tiro penal. Resulta sumamente complicado ganar partidos cuando un equipo es incapaz de incrementar su ventaja y el portero rival se transforma en un espectador más del juego.

Para dimensionar la frialdad de la cifra, de acuerdo con el portal es.besoccer.com, durante la campaña 2020-2021, varios delanteros de élite requerían en promedio, más de dos disparos a puerta para poder marcar un gol, por ejemplo: (2.5 tiros por gol) Ibrahimovic (2.36) y Benzema (2.40).

Actualmente, en la Liga MX Germán Berterame, de Atlético San Luis lidera la tabla de goleo individual con 9 goles, anotando en promedio, un tanto cada 5 disparos a puerta. Por lo que, con la generación ofensiva de Cruz Azul durante la fecha 14, el líder de goleo necesitaría dos partidos y medio para poder marcar un gol.

Renunciando al ataque de ésta manera, no se puede aspirar a cosechar un gran número de victorias.

En lo que se refiere al aspecto defensivo, pareciera que por momentos la parte baja del equipo presenta desconcentraciones puntuales que van al marcador. Si bien es cierto que el conjunto celeste es la tercera mejor defensa del campeonato con tan solo 11 goles recibidos, es importante destacar que tres de ellos cayeron en los últimos 10 minutos de juego o tiempo de compensación y uno más, fue un autogol. Sin esos descuidos Cruz Azul hoy tendría 8 puntos más, clasificado de manera directa a la liguilla y con posibilidades de pelear por el primer lugar de la tabla.

Ahora la clasificación directa a la liguilla se ha complicado y únicamente restan tres oportunidades más, para poder obtener un pase a la Fiesta Grande del futbol mexicano. El todavía vigente campeón deberá enfrentar, dos clásicos citadinos y a uno de los equipos más consistentes en los últimos años y que apenas en el mes de diciembre, levantaba un título liguero. Primero, se medirá al América, líder de la competencia y acérrimo rival y némesis en fases finales. El conjunto de Coapa llegará clasificado, con el primer lugar de la competencia ya asegurado y con la posibilidad de haber obtenido un campeonato de CONCACAF a media semana.

Posteriormente, en partido pendiente de la fecha 11 recibirá al conjunto esmeralda de León, que actualmente marcha en quinto lugar general y buscará a toda costa meterse entre los cuatro lugares con pase directo a la liguilla. Y finalmente, cerrará la fase regular visitando en Ciudad Universitaria a los Pumas de la UNAM, quienes después de un inicio desastroso, ligan una sola derrota en sus últimos siete encuentros y tres victorias de manera consecutiva.

El panorama no luce sencillo y el campeón está a la deriva. Si los dirigidos por Reynoso pueden obtener al menos 7 de los nueve puntos restantes, seguramente saldrán fortalecidos en el aspecto anímico y serán un rival de cuidado en la liguilla. Por el contrario, si la baja de juego a la ofensiva y las desatenciones defensivas continúan, una combinación de resultados podría dejarlos fuera de cualquier posibilidad de defender su título. Tres fechas restan para marcar en buena medida, el destino de Cruz Azul en este semestre futbolístico.