Jorge Ruggeiro

A 20 años de la histórica participación en Copa Libertadores

Mucho se ha hablado de los 23 años que tardó Cruz Azul en volver a ganar un campeonato de Liga. Sin embargo, una de las páginas más brillantes en su historia se dio justamente en ese lapso, en la edición 2001 de la Copa Libertadores. El equipo, entonces debutante en la competición, sorprendió a todo Sudamérica desplegando un futbol ordenado, efectivo y vistoso. A pesar de no haber conseguido el campeonato, el Cruz Azul de 2001 es uno de los planteles recordados con más cariño por la afición.

El andar inició en el año 2000, con un torneo denominado Pre Libertadores, en donde equipos venezolanos y mexicanos disputaban el pase al torneo continental. En aquella ocasión, Cruz Azul tuvo que medirse al mexicano Atlante y los venezolanos Deportivo Italchacao y Deportivo Táchira.

Una vez habiendo conseguido el pase a la edición 2001 de la Copa Libertadores. Cruz Azul compartió el grupo 7 con los equipos Sao Caetano (Brasil), Olmedo (Ecuador) y Defensor Sporting (Uruguay). Cruz Azul terminó en primer lugar de su grupo, ganando sus tres partidos de local y como visitante en Ecuador, empatando en Brasil y únicamente perdiendo en Uruguay.

El equipo se mostraba con personalidad y sólido. Sin embargo, la Directiva sabía que si deseaban hacer historia sería necesario apuntalar algunas zonas en el campo. Por lo cual, para la ronda de Octavos de Final, el equipo se reforzó con Sergio Almaguer y con Jose Cardozo, quien marcaba goles a placer en la liga local. Los refuerzos rindieron frutos desde el primer partido y el delantero paraguayo resultó fundamental para salir avante en la llave ante Cerro Porteño.

Después de haber disputado cuatro partidos en Sudamérica, el equipo de la Noria entendió el sistema de competencia, privilegiando el no perder fuera de casa y exprimiendo al máximo las ventajas de la altura y el público, para fortalecerse en casa. Por lo tanto, para la ronda de Cuartos de Final, decidió salir del Estadio Azul y jugar como local en el Estadio Azteca. Ahí se logró una conexión con la afición que sería clave para llegar hasta la final.

En el primer partido en el Estadio Azteca enfrentó a uno de los equipos más grandes del continente y favorito para ganar aquella edición, River Plate. En el Estadio Monumental, el partido de ida terminó con un 0-0 en el marcador. Para la vuelta, ya jugando como local en el Estadio Azteca, con una exhibición magistral del equipo dirigido por José Luis Trejo venció 3-0 al equipo argentino.

En la fase de semifinales, Cruz Azul se enfrentaría nuevamente a un equipo argentino. El primer partido de aquella llave obtendría una ventaja de 2-0 y posteriormente, visitaría el estadio “Gigante de Arroyito” para culminar la obra con un empate a 3 tantos. La visita a Rosario representaría uno de los ambientes más hostiles que haya enfrentado algún equipo mexicano en Sudamérica.

El andar del equipo celeste había acaparado la atención no sólo de su afición, sino de todo el país. Por primera vez, un equipo mexicano disputaría la final de un torneo de clubes organizado por la CONMEBOL. El partido de ida se disputó en un repleto Estadio Azteca. Sin embargo, en un juego muy disputado, los Xeneizes se llevaron la ventaja con un marcador 0-1.

Para el partido de vuelta, Cruz Azul logró lo que parecía impensable. Un gol de Francisco Palencia silenció al estadio de La Bombonera y obligó a que la definición del título se diera desde la tanda de penales. Las fallas de los celestes terminaron por entregar el campeonato al equipo dirigido por Carlos Bianchi. Cruz Azul se quedó a tres penales de ser campeón continental, pero, por el futbol desplegado, la gallardía y el nivel que mostraron durante toda la competencia, a 20 años de dicha final, el plantel de 2001, con nombres como Óscar Pérez, Palencia, Adomaitis y Cardozo, sigue siendo uno de los más recordados por la afición.