LIGA MX

Los delanteros mexicanos que explotaron tarde

Santiago Ormeño, flamante contratación del León, es la última gran prueba de que los atacantes nacionales suelen alcanzar su mejor rendimiento ya tarde

Ciudad de México
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Los delanteros mexicanos que explotaron tarde
Jose Luis Melgarejo Mexsport

La producción de buenos delanteros sigue siendo el Talón de Áquiles del futbol mexicano.

Los años siguen trascurriendo sin que la selección nacional se pueda ver dotada de varias opciones para reforzar su ataque, mientras que en Liga MX los atacantes extranjeros son los que siguen ocupando los primeros planos.

En las últimas décadas, algunos de los delanteros mexicanos más destacados han alcanzado su mejor rendimiento mucho tiempo después de haber debutado, viviendo sus mejores épocas ya en la parte media de su carrera.

Aquí un recuento de los atacantes mexicanos que tardaron más en explotar:

SANTIAGO ORMEÑO

Fue el mexicano con más goles en el Guardianes 2021 y fundamental para la brillante campaña que tuvo el Puebla, que llegó hasta las semifinales.

Ormeño inició su carrera desde el 2011, en el América, pero ese solo sería el comienzo de un largo trajinar que lo llevó a varios equipos en busca de una oportunidad.

Pumas, Pioneros, Lobos serían los equipos donde Santiago buscaría echar raíces sin lograr su cometido. Incluso, fue rechazado por Tomás Boy cuando solicitó una oportunidad en Chivas.

Para el Apertura 2018, Ormeño llegó al Puebla, pero sería hasta el Guardianes 2020 cuando explotaría su potencial hasta llegar, incluso, a llamar la atención en la selección de Perú, ya que cuenta con la doble nacionalidad gracias a su abuelo.

Ormeño alcanzó el clímax de su carrera con 26 años de edad y ahora, con un año más de experiencia, buscará seguir por esa línea en su nueva aventura: el León.

LUIS HERNÁNDEZ

Luis Hernández

El Matador ha sido uno de los atacantes mexicanos más espectaculares de las últimas décadas.

Mundialista en Francia 98 y Corea/Japón 2002, el veracruzano, incluso, llegó a jugar en el mítico Boca Juniors de Argentina, pero todos estos logros le llegaron ya rondando los 30 años.

Luis debutó con Cruz Azul, en 1990, a los 21 años de edad. Pasó por Querétaro y Monterrey antes de aterrizar en Necaxa,a los 26 años de edad.

Con los Rayos, la carrera de Hernández comenzó a despuntar y marcó época en esos Rayos dirigidos por Manolo Lapuente y en el que se encontraban figuras de la talla de Ivo Basay, Sergio Zárate, Alberto García Aspe, Alex Aguinaga, Ricardo Peláez, entre otros.

Matador iría en plena cúspide al Boca Juniors y después jugaría en Tigres, América, el Galaxy (MLS), Veracruz, Jagaures y Lobos, antes de retirarse.

ORIBE PERALTA

Oribe Peralta

Héroe de la selección nacional en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Oribe tuvo que taladrar mucho para poder explotar y convertirse en un referente de los atacantes mexicanos en las últimas décadas.

Peralta debutó con 19 años de edad en Morelia, en el 2003. Del club michoacano, llegó a Rayados donde militó en primer equipo y en la filial de Liga de Ascenso.

Tuvo una primer época en Santos Laguna con un paso discreto antes de ser transferido a Jaguares, donde su carrera comenzó, por fin, a despegar.

Con 26 años de edad, para el Bicentenario 2010, regresó con los Guerreros, donde se convirtió en referente de la institución.

En 2014, ya con 30 años, entró por la puerta grande al nido de Coapa para jugar con el América, donde también fue campéon.

Actualmente, tiene poca actividad en el Guadalajara a sus 37 años.

FRANCISCO FONSECA

Francisco Fonseca

Mundialista en Alemania 2006, El Kikín debutó con La Piedad en el 2001, cuando tenía 21 años de edad.

Sin embargo, fue hasta que llegó a Pumas, en 2003, cuando comenzó a llamar la atención de todo el medio futbolístico del país.

Con los de la UNAM, Francisco logró el bicampeonato para después llegar a Cruz Azul.

Admirado por la garra que siempre mostraba, Kikín llegó al futbol europeo contratado por el Benfica de Portugal.

Tigres lo repatriaría, aunque algunos años después saldría por la puerta de atrás, con varios problemas laborales con el club universitario, para jugar en Atlante.

Su último equipo fue en Santos, en Costa Rica.