CLÁSICO NACIONAL

La última pesadilla de Chivas en el Azteca

El 28 de septiembre de 2019, el Club Deportivo Guadalajara vivió una de sus peores pesadillas en el Estadio Azteca al ser goleado 4-1.

Casi un año ha pasado, pero esa noche no se olvida. El 28 de septiembre de 2019, el Club Deportivo Guadalajara vivió una de sus peores pesadillas en el Estadio Azteca. Durante el Clásico Nacional, el América tuvo enfrente la posibilidad de concretar una goleada para la historia, pero al final se conformó con humillar a su rival por 4-1.

Los aficionados rojiblancos presentes en el Coloso de Santa Ursula y millones a través del televisor, temieron algo mucho peor. Todo le salió mal a Chivas el día en que debutaba Luis Fernando Tena en la banca del Rebaño Sagrado. Dos expulsados, un penal en contra y la posibilidad latente de recibir una goleada que le permitiera al América sacarse la espina del 5-0 de 1996.

El caos para el Rebaño Sagrado comenzó muy pronto en el partido. Sebastián Córdova recibió el esférico dentro del área y definió con un toque suave ante la salida de Antonio Rodríguez. A los 17 minutos, las Águilas ya tenían ventaja y el Estadio Azteca comenzaba a sentir la posibilidad de un resultado de esos que se recuerdan por mucho tiempo.

Más tarde, Antonio Briseño metería una dura entrada sobre Giovani dos Santos. Los tachones de metal que utilizaba el “Pollo” ese día se encajaron en la pierna del americanista. La imagen de la herida fue impactante y el futbolista rojiblanco fue de inmediato expulsado por el árbitro de aquel Clásico Nacional, Fernando Guerrero, al minuto 37.

América metió el acelerador y en el tiempo agregado de la primera parte, Paul Aguilar puso un gran servicio para Sebastián Córdova. El joven americanista remató cruzado de pierna derecha para superar al guardameta rojiblanco. El 2-0, con un hombre menos en la cancha, era una pesada losa para el Guadalajara, de cara a la segunda parte.

Pero las Águilas fueron permisivas al arranque del complemento. Dejaron que Chivas intentara vivir en un partido que estaba prácticamente liquidado. Alan Pulido acercó al Rebaño Sagrado, el minuto 49. Entonces el América recordó que tenía todo a favor para aplastar al adversario y buscó hacerlo lanzándose al frente.

Se marcó un penal por mano de Miguel Ponce dentro del área. En los reclamos al árbitro, Alan Cervantes se fue expulsado por decirle algo al silbante. Emanuel Aguilera, al ‘73, cobró de buena forma para poner el 3-1 en el marcador. Con mucho tiempo por delante y dos hombres de más sobre el terreno de juego, el equipo de Miguel Herrera tenía todo para “aplastar”.

Pero el equipo se conformó y sólo hasta el minuto 88, Henry Martín controló un balón dentro del área que le quedó alto y remató con el recurso de una media tijera. Fue el 4-1 definitivo. Para el América, se fue la oportunidad de una goleada aún más contundente. Y para el Rebaño Sagrado, su última visita al estadio Azteca fue una pesadilla que no olvidará pronto.