América

En el América, Luis Hernández veía al Bar Bar como si fuera Disneylandia

El 'Matador' confesó en el 'Escorpión al Volante' que en dicho bar se la llegó a pasar de maravilla, había buen ambiente y todos eran cuates de todos.

En el América, Luis Hernández veía al Bar Bar como si fuera Disneylandia

Luis Hernández vivió sus mejores momentos en el futbol a finales de los noventa, Tigres, Necaxa, América y la Selección Mexicana pudieron disfrutar de su buen accionar en ese entonces. Después vino a la baja y terminó por retirarse, sin embargo, dejó un legado más allá de su cabellera dorada, aún hay afición que lo recuerda con cariño por todo lo que le entregó al balompié. La figura del 'Matador' tuvo un resurgir este 2020, Luis se creó una cuenta de TikTok y la rompió en la red, sus vídeos se han virilizado en múltiples ocasiones, por lo mismo ha reaparecido en programas televisivos, de radio y redes sociales.

Recientemente el Escorpión Dorado lo invitó al 'Escorpión al Volante'; Hernández habló sin pelos en la lengua, comentó sobre su paso en el América, Selección Mexicana, Tigres, Monterrey y hasta el gol que falló en Francia 1998 contra Alemania que pudo haberle dado el pase a cuartos de final al Tricolor. Y recalcó que su fase como americanista le gustó porque le tocó una buena época, además, se iba de vez en cuando con sus compañeros al Bar-Bar, que para él, era como un Disneylandia para adultos.

"Me tocó una época muy chingona en América porque siempre íbamos al Bar-Bar. Era Disneylandia para grandes, con buen ambiente. Éramos cuates todos y había un buen ambiente. Una cosas es en la cancha, yo me peleaba con todos jugando, y ya después nos encontrábamos en la Selección, en el antro, en el Bar-Bar y la pasábamos de maravilla", explicó el 'Matador'.

Se agarró a golpes con Duilio Davino

Mientras estuvo en Coapa, Luis se llegó a agarrar a puños con el defensor, Duilio Davino. La bronca culminó cuando el 'Matador' se cayó y se dio un fuerte golpe: “Me enojé con él, con el buen Duilio, gran cuate. Estábamos en el América, fuimos a jugar a Brasil, en el interescuadras me hizo una falta, o algo así, no sé, y regresamos al hotel, pero yo me fui bien caliente. A las siete y media voy a tocarle al cuarto, él estaba con Pavel, me abre y me dice -qué onda compirri- le digo, -qué onda, ¿nos echamos un tiro o que?- pensé que me iba a decir que no, pero me dijo 'va', dije, valiendo madres... me caí, me pegué en la cabeza, vi estrellitas y ya ahí la dejamos", explicó el 'Matador'.