JUEGOS OLÍMPICOS

COI respalda elección de Grabar-Kitarovic pese a acusaciones de violación de Derechos Humanos

Human Rights Watch señaló a la expresidenta de Croacia, incorporada al Comité Olímpico Internacional, por violar los derechos de inmigrantes en la frontera entre su país y Bosnia.

COI respalda elección de Grabar-Kitarovic pese a acusaciones de violación de Derechos Humanos
DENIS BALIBOUSE AFP

El presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, defendió la incorporación al COI de la expresidenta de Croacia, Kolinda Grabar-Kitarovic, acusada de haber infringido los Derechos Humanos de inmigrantes en la frontera entre su país y Bosnia Herzegovina en 2018 y 2019, a través del excesivo uso de la fuerza de los agentes fronterizos, según documentaron Human Rights Rights Watch, la Agencia de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y Amnistía Internacional. El COI, durante su 136ª sesión plenaria, eligió a Grabar-Kitarovic como una de sus 104 miembros.

AS cuestionó a Bach sobre si la votación a favor de Grabar-Kitarovic cumplía con los estatutos consagrados en la Carta Olímpica (no discriminación y respecto irrestricto a los Derechos Humanos). "La respuesta es sí. Todos los candidatos están sometidos a análisis. La Comisión de Atletas del COI revisa todo el historial de los candidatos y se llegó al resultado de dar luz verde a los nuevos miembros, tanto del Comité como de la Junta Ejecutiva", zanjó Bach a pregunta expresa. "Además, ninguna de estas acusaciones ha sido confirmada", añadió el mandatario, en contradicción con la misma Grabar-Kitarovic, quien admitió las operaciones anti-inmigrantes en una entrevista con la televisión pública suiza emitida el 15 de julio de 2019. 

El corazón de las acusaciones estriba en que los oficiales croatas hicieron un indebido uso de la fuerza al devolver a los refugiados, provenientes de Oriente Medio (en su mayoría), a Bosnia. La BBC incluso demostró que agentes croatas cruzaron la frontera y llevaron a cabo arrestos fuera de su jurisdicción, en territorio bosnio. Human Rights Watch describió las cargas como "ilegales". El retorno sumario de inmigrantes de un Estado miembro de la Unión Europea (Croacia) hacia un país externo a la organización (Bosnia), sin brindar protección humanitaria y con empleo de la fuerza pública, es una acción violatoria de las leyes comunales europeas y de la Convención de Refugiados de Naciones Unidas. 

Grabar-Kitarovic con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en el Mundial de Rusia 2018

Grabar-Kitarovic con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en el Mundial de Rusia 2018

Después de que Grabar-Kitarovic aceptó la intervención de sus oficiales en el límite bosnio-croata, Human Rights Watch envió a la entonces jefa de Estado una carta pública en la que le conminó a velar por los derechos de los inmigrantes y respetar los acuerdos internacionales firmados por su país: "Le pedimos que las autoridades croatas responsables tomen acciones inmediatas para finalizar estas violentas e ilegales operaciones y poner en práctica nuevas leyes alineadas con las leyes internacionales para refugiados". La misiva también recordó que el Ministerio del Interior de Croacia ha negado en varias ocasiones las intervenciones policiales en la frontera e, incluso, las ha llamado 'invenciones'. "En mayo de 2020, nos reunimos con Terezija Gras, secretario de Estado en el Ministerio del Interior, y nos dijo que todas las deportaciones a Bosnia se habían conducido en apego a las leyes europeas y croatas, y que nuestra evidencia está basada en historias fabricadas. Gras también acusó a activistas de personificar a oficiales croatas para maltratar inmigrantes con el objetivo de hacer ver mal a los policías", relató HRW.

Grabar-Kitarovic adquirió notoriedad global a partir de sus continuas apariciones durante el Mundial de Rusia 2019. La política, quien finalizó su periodo en oficina el 19 de febrero de 2020, presenció la final del campeonato en el palco de honor del Estadio Luzhinki junto a sus contrapartes de Francia (Emmanuel Macron) y Rusia (Vladimir Putin). Además de la expresidenta, el COI aceptó a otros cuatro nuevos miembros: María de la Caridad Colón (Cuba), Reema Bandar Al-Saud (Arabia Saudita), Battushig Batbold (Mongolia) y Sebastian Coe (Reino Unido, presidente de World Athletics).

"China va a cumplir con sus compromisos"

Pekín celebrará, si no hay mayores imprevistos, los próximos Juegos Olímpicos de Invierno en febrero de 2020. No obstante, el cuidado a los Derechos Humanos es una preocupación para la prensa y las organizaciones internacionales. El trato que al que gobierno chino ha sometido al pueblo uigur, que habita en la provincia de Xinjiang y profesa el islam como religión, está bajo continuo escrutinio. En 2018, Naciones Unidas aseguró contar con pruebas de que un millón de uigures se encuentran recluidos en campos de concentración. 22 países, incluidos Australia, Canadá, Francia y Japón han condenado públicamente las detenciones masivas de uigures y personas de otras etnias. Dichas alegaciones no son la mejor carta de presentación de un evento olímpico.

"La situación de Derechos Humanos en China es parte de la evaluación que hicimos al inicio de la candidatura. Consultamos a varios expertos y ONGs. Tenemos las garantías en el contrato de sede de que se respetarán los Derechos Humanos. Confiamos en que China cumplirá con este compromiso", aseveró Bach durante la video-conferencia de prensa posterior a la 136º sesión del COI.