MEXICANOS POR EL MUNDO

Los motivos de la crisis del 'Chucky' Lozano en el Nápoles

Gattuso nunca tuvo problemas personales con el Chucky, pero no le ve bien en su proyecto futbolístico. El delantero podría tener más espacio en la fase final de la liga.

Los motivos de la crisis del 'Chucky' Lozano en el Nápoles
Emilio Andreoli Getty Images

Hirving Lozano saltó al campo, ayer, por primera vez desde el 9 de febrero y, con su cuarta diana italiana, cerró el importante triunfo del Nápoles en el estadio del Verona. El Chucky apenas tuvo minutos (fueron poco más de 140 desde diciembre) desde la llegada de Gattuso, que ante el Barcelona, en Champions, hasta le dejó en la grada.

Una situación inesperada y, obviamente, criticadísima por los hinchas mexicanos. En Italia ya estamos acostumbrados a los cientos de insultos para ‘Ringhio’ que aparecen debajo de cada publicación en las redes sociales de los azzurri. Sin embargo, al otro lado del charco muchos se hicieron una idea equivocada sobre el técnico.

Gattuso nunca tuvo problemas personales con Lozano. El único percance ocurrió hace una semana, cuando el entrenador le echó de un entrenamiento por falta de intensidad y actitud. “No le permito a nadie arruinar una sesión”, explicó, y no miente. En febrero hizo lo mismo con el brasileño Allan, al que además no convocó por el partido de Cagliari como castigo.
Sin embargo, el técnico dijo varias veces que “nunca le tiene rencor” a los jugadores, que el día siguiente ya se empieza de cero y el que trabaje bien, tendrá premio. Por eso el Chucky volvió a tener minutos en Verona.

Si el ex del PSV tiene tan poco espacio es porque Gattuso pone sus ideas y el campo por delante de todo lo demás. Lo fácil, para él, sería darle protagonismo, ya que Lozano es el fichaje más caro en la historia del Nápoles (llegó por casi 50 millones) y a De Laurentiis, sin ninguna duda, no le debe hacer mucha gracia la situación.

Un ejemplo de la coherencia del técnico es lo que ocurre con Alex Meret, otro talento de la entidad y otra gran inversión (más de 25 millones de euros), al que el entrenador prefiere Davíd Ospina por su mejor juego con los píes. Los resultados le están dando la razón: se encontró un equipo destrozado y volvió a meterlo en los puestos de Europa, ganando además un título, la Copa ante la Juventus. La entidad no celebraba ninguno desde 2014.

Las características de Lozano, según Gattuso, no encajan con la idea de fútbol que está desarrollando. El mexicano es muy rápido y ataca genial la profundidad, pero el Nápoles de ahora busca delanteros más asociativos y, sobre todo, le pide a los extremos un sacrificio enorme en la fase defensiva. Insigne y Callejón están acostumbrados a cubrir 70 metros desde hace años, Politano lo está aprendiendo. El Chucky tiene otras virtudes.

¿Qué pasará, entonces? Todavía no hay certezas. Gattuso ha prometido darles espacio a todos en este extraño final de Liga y es probable que Lozano vuelva a tener protagonismo (sobre todo si Callejón no renueva para terminar el curso). Si el campeonato acabara mañana, lo más probable es que el Nápoles intentaría venderle, quizás al Everton de Carlo Ancelotti, que tanto le quiso en Italia. Pero aún queda mucho por jugar.