ENTREVISTA - FUERZA REGIA

"Dennis Rodman no conocía ni la LNBP, pero fue muy amable"

Felipe Sánchez, asistente técnico de Fuerza Regia, compartió duela con 'El Gusano' durante su breve estancia en Monterrey en 2004. El exjugador contó a AS sus anécdotas.

"Dennis Rodman no conocía ni la LNBP, pero fue muy amable"

Comenzaba octubre de 2004 con una noticia que sacudió al basquetbol mexicano. Dennis Rodman, el mítico 'Gusano' de los Chicago Bulls de Michael Jordan, cinco anillos de campeón, dos apariciones en el mejor quinteto de la liga, siete títulos del mejor reboteador de la temporada, jugaría con Fuerza Regia un par de partidos en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional. Rodman, díscolo, estrafalario, controversial y rupturista, fue, además del blanco predilecto de la prensa rosa, el escudero de Jordan y Pippen en los míticos Bulls 96-98, acaso el mejor equipo de todos los tiempos. Suya fue la asignatura del trabajo sucio, limpiar la pintura para que el 'triángulo ofensivo' de Phil Jackson, con Jordan en los controles, luciera al máximo de su potencial. Su incursión en la LNBP estaba cargada de surrealismo.

"(Fue) muy respetuoso con el coach (Adolfo Sánchez), con sus decisiones, y hacia nosotros"

Felipe Sánchez, exjugador de Fuerza Regia

Sergio Ganem Pérez, entonces presidente del club regiomontano, fue el artífice de la proeza. Rodman estaba interesado en conocer México, lo cual facilitó las gestiones. Al final, el ala-pívot, cuyo periplo en la NBA había finalizado cuatro años antes (su último partido fue el 7 de marzo de 2000, con los Dallas Mavericks, frente a Seattle Supersonics), aceptó un contrato por un par de partidos de caracter oficial. Felipe Sánchez, quien actualmente ejerce como asistente técnico de Francisco Olmos en Fuerza Regia, integraba la plantilla en aquel momento. "La gente estaba incrédula. Incluso en la liga no lo podían creer (...) No sabíamos qué iba a hacer una persona de ese nivel aquí. No conocía ni la liga. 'El hecho es que viene, ya firmó; que llegue, eso ya no sabemos', nos decían", recuerda en entrevista para AS. Eso sí, Rodman evitó algunos entrenamientos, pero su actitud no tuvo macula. "No se presentó a la primera práctica, llegó hasta la sesión de tiro. Pensé que sería una persona difícil de tratar, con un ego muy elevado, pero nada que ver con lo que habíamos escuchado. Era muy amable, gentil. Tomándose fotos con las familias, compartiendo en el vestidor", recapitula el exbasquetbolista.

Su estreno fue el viernes 8 de octubre de 2004, ante 10,000 espectadores en una abarrotada Arena Monterrey, con los Santos Reales de San Luis como rivales. Su desempeño, no obstante, no fue el esperado. 'The Worm' solo apareció cinco minutos y 18 segundos sobre la duela. La razón de su bajo rendimiento se atribuyó a que había olvidado la protección adecuada para sus genitales. Después de la derrota regiomontana, Sergio Ganem confirmó que Rodman se volvería a presentar: "La decisión técnica es que va a jugar y nosotros también queremos verlo en acción, para eso lo trajimos”, aseguró el dirigente del club. Y así fue. Dos días después, el 10 de octubre, Rodman regresó al parqué de la Arena Monterrey y brilló en la victoria 107-95 ante Correcaminos de Tampico. 23:36 en duela, con labor de tres asistencias, seis rebotes y cuatro puntos (dos, mediante la vía libre). "Nací y crecí en una granja. Me costó mucho trabajo ser quien soy. Les recomiendo a los niños y jóvenes que luchen por sus sueños. Cualquiera puede ser una estrella y tener un anillo de campeón", aseguró en rueda de prensa posterior al encuentro, en la que solo aceptó cinco preguntas. "Espero volver el próximo año con más espectáculo y más partidos", abonó. No regresó. No a Fuerza Regia.

Sánchez rememora aquel par de encuentros con Rodman como compañero: "En el primero no se sentía a tono y en el segundo jugó a lo que sabía, pese al tiempo que ya tenía de retirado. Fue impresionante. Tenía 40 y tantos años (43) y su físico era imponente. Imagínate cuando era más joven y estaba 100% dedicado. Me imagino el monstruo que ha de haber sido ahí en la pintura". Rodman, evoca Felipe Sánchez, demostró una faceta cercana y amable con todos los miembros del equipo: "Teníamos curiosidad de saber qué iba a pasar, si iba a querer compartir vestidor con nosotros. Viene de ser dirigido por los mejores coaches del mundo (Phil Jackson, Gregg Popovich, Chuck Daly) y llegar a Monterrey después de ello... no sabíamos cómo lo tomaría. (Fue) muy respetuoso con el coach (Adolfo Sánchez), con sus decisiones, y hacia nosotros".

"Me pidió mis zapatos, que eran marca 'Jordan'"

El exjugador relató una de las anécdotas que tuvo con 'El Gusano'. Le propuso un intercambio que Rodman no estuvo dispuesto a aceptar. Había unas zapatillas Jordan en juego, pero Sánchez no quería perderlas sin recibir algo a cambio y apostó alto. "Me preguntó si se los quería regalar, en cuestión de broma, y le dije ‘claro, ten, pero tú regálame tu jersey de los Bulls’, que era el que traía. Dijo ‘no, ese no lo regalo’. Y nos reímos. Platicabas con él y era muy ameno. No era una persona seria, reseca. Eso sí, el día que llegó puso su música a todo volumen", cuenta. Es la crónica de una semana que marcó al baloncesto en Monterrey y se ha convertido en periodo de escrutino a raíz del relanzamiento mediático de los integrantes del legendario roster de los Bulls noventeros gracias al documental 'The Last Dance'. "La anécdota más grande es haber compartido cancha con él", finaliza orgulloso Felipe Sánchez.