Capitanes
103
FIN
63
Abejas

LNBP

Los Capitanes torturan a Abejas de León y clasifican a playoffs

La visita no fue rival para los capitalinos, que estrenaron sus afiliación a la G League con un festival de puntos y triples.

Los Capitanes torturan a las Abejas de León y clasifican a playoffs

Fiesta por partida doble: los Capitanes de la Ciudad de México celebraron su membresía a la G League y su clasificación a los playoffs de la Liga SiSNova LNBP con una paliza de antología a las Abejas de León 106-63. Más que fiesta, fue una suerte de festín medieval, con tomatazos y feria de bufones para goce del pópulo. Y Moisés Andriassi como el Luka Doncic (proporción guardada) de la Liga: seis triples de nueve intentos, 26 puntos y unción por aclamación popular.

El partido abrió con un intercambio de holles patrocinado por Ernesto Oglivie y CJ Rodríguez de un lado, y Jordan Washington y Ángel Álamo del otro. Juego interno, maniobras bajo el aro; Capitanes y Abejas se midieron a topetazos hasta que los triples de Rodriguez y Andriassi abrieron brecha (24-10). El tratamiento facial de Oglivie a Martinez arrancó a la afición de sus asientos, antes del pase fantasía de ‘Pery’ Meza para el layup de Andújar. El zumbido se extinguió pronto (35-15). Cada posesión de los Capitanes supuso un nuevo récord de ventaja. La liga se estiró hasta el 45-19. Un nuevo largometraje de CJ rompió otro límite (51-27), hasta que Lefeau anotó el primer triple de las Abejas en la noche después de nueve intentos. Cuando la tortura terminó, el marcador advirtió el reguero de sangre (61-32).

Con el partido encaminado, los Capitanes tenían una asignatura pendiente: cerrar la noche sin mayor drama. Pasó ante Aguacateros y Fuerza Regia; veladas que a punto estuvieron de convertirse en tragedias. A prueba de errores es Ernesto Oglivie: desde la línea de castigo; con amago, penetración en la pintura y mate sideral. El panameño desplegó repertorio en una escena de crimen. Mientras el marcador se volvió psicótico, Oglivie dirimió sus diferencias con Washington en una pelea callejera por un rebote. La maraña de golpes generó una nube de polvo de la que sobresalían los puños cerrados y las centellas que desprendían los impactos; como una batalla de dibujos animados, pues. Los jueces los enviaron a las duchas. En su camino al camerino, Washington desfiló por un pasillo de vituperios. La situación se tensó hasta que Ramón Díaz, diplomático cuando no torrencial, encendió el extintor.

Dos viajes al aro de Joel James convirtieron la brecha en una falla sísmica (92-52). Moisés Andriassi rompió la barrera de los 100 puntos y ni así cesó la tortura. José Martínez, coach de las Abejas, permaneció impávido el último cuarto. El partido terminó un minuto antes del final, porque las Abejas solicitaron el armisticio por ley de la misericordia.