RAYADOS

En busca de Liguilla, Carlos Rodríguez apela al orgullo

Con 17 unidades, los albiazules se ubican en la decimotercera posición, pero no están tan lejos de la zona de Liguilla. La diferencia son solo cuatro puntos.

En busca de Liguilla, Carlos Rodríguez apela al orgullo

A cuatro fechas de culminar la fase regular, el panorama de Rayados no es el más óptimo en busca de su clasificación: urgen las victorias comenzando ante Pachuca, rival directo en esta lucha por estar ubicados entre los ocho mejores clubes de la Liga MX.

Ante la adversidad, Carlos Rodríguez, joven de la cantera albiazul, comentó que el equipo ve la situación positiva enfatizando que así se forja el carácter de los jugadores.

“Enfrentarnos a situaciones así nos hacen crecer, es un reto ganar estos cuatro partidos, llegaremos una buena racha y en Liguilla sería otro torneo diferente. Aquí demuestras el carácter que tienes o las ganas de triunfar y viene bien que tengamos que sacar estos partidos sí o sí, así demostramos que podemos y que queremos ese tan ansiado título”, indicó.

“Ellos también juegan estas cuatro finales, es un partido de matar o morir, ellos son locales van a tener que salir desde el primer minuto, hay que aprovechar cualquier equivocación o contra a favor de nosotros y así llevarnos el resultado”,dijo.

Hace una semana, Charly cumplió un año de su debut en la Primera División, logro que lo pone feliz, pero remarca que aún le queda mucho por dar dentro de la Liga MX.

“El debut es por lo que luchas desde chico, tal vez se dio tarde, pero yo feliz de cumplir ese sueño, obvio pasan los partidos, temporadas, te van conociendo y tienes que estar listo para seguir mejorando cada día y salir de cada situación", expresó. 

“(Estoy) feliz de estar en este gran club, como regio es algo muy lindo, apenas llevo un año y no (pensar en) volverme loco, sino qué centrado en seguir aprendiendo”, agregó.

Este miércoles, Rayados enfrenta al Pachuca en calidad de visitante, un cotejo de vida o muerte para ambas instituciones, juego a realizarse a las siete de la tarde.