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Mariachi interrumpe a Rocky Fielding en Nueva York

Los músicos distraen al británico en su entrenamiento público en el Madison Square Garden; “Canelo” se deja querer por sus aficionados en Estados Unidos

AFP

Los músicos distraen al británico en su entrenamiento público en el Madison Square Garden; “Canelo” se deja querer por sus aficionados en Estados Unidos

Nueva York

Apenas llevaba un minuto arriba del cuadrilátero y 20 segundos de haber iniciado su entrenamiento. Sonaba la clásica “Eye Of The Tiger” de Survivor, cuando el ruido de unas trompetas distrajo un poco al británico Michael “Rocky” Fielding. Era el mariachi que esperaba a Saúl “Canelo” Álvarez en el Madison Square Garden y que, a propósito o no, interrumpió al rival del tapatío.

Fielding volteaba para buscar de dónde salía ese sonido, que ahora ya incluía guitarras y violines. Finalmente descubrió a los músicos, arriba, en una escalera. Pero, al final, se lo tomó con filosofía y hasta dijo que es fan del mariachi mexicano. “Sí, pueden seguir tocando. Escucho el tema de ‘Rocky’ (la película) todo el día, así que necesitaba un cambio y si vuelven a tocar a lo mejor hasta bailo”, dijo Fielding, actual campeón supermedio de la Asociación Mundial de Boxeo.

Minutos después de la incómoda interrupción, por esas mismas escaleras apareció el “Canelo”, vestido de pants negro. Pese a lo que indicaba el programa del día, el mexicano decidió no mostrar parte de su entrenamiento al público ahí reunido. “Me siento muy contento de estar aquí. Muchas gracias a toda la gente por recibirme. Ojalá sea la primera de muchas (en Nueva York)”, dijo el tapatío.

El sábado, “Canelo” busca su tercer título del mundo en tres divisiones, en esta ocasión el peso supermedio. “Obviamente es un reto para mí. Me voy a subir a la zona de confort del campeón, pero me siento muy contento. El boxeo es de tomar retos, riesgos, y me siento muy contento por esto”, aseguró Álvarez, todavía arriba del ring.

“No tengo nada más que decir. Vengo listo para el sábado, para seguir haciendo historia y ojalá que la gente disfrute de esta pelea”, finalizó. Entonces, bajó del encordado, volvió a sonar el mariachi y Saúl “Canelo” Álvarez se dejó querer por la afición que lo sigue a todas partes. El tapatío se tomó selfies por montones e incluso algunas él mismo ayudó a tomarlas, con los teléfonos de sus fans.

Eran unas doscientas personas, que presumían la bandera de México o alguna bandita para la cabeza que dice “Canelo”. No son los reflectores a los que el mexicano está acostumbrado en Las Vegas. Tampoco fue un recibimiento frío, como el clima en Nueva York. Quizá es el rival o la inusual época del año para una de sus peleas, pero hasta el momento no ha sido fácil para “Canelo” conquistar La Gran Manzana.