El Superclásico que predijo El Puntero

La suspensión del partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores es una puñalada en el corazón del fútbol mundial. El balompié demostrará una vez más que es el mejor deporte que ha inventado el ser humano por siempre jamás y este contratiempo provocado por gente que no ama al fútbol supondrá que la Copa de Libertadores se reinventé y se ponga a la altura de la Champions League europea. Precisamente desde Europa podemos hacer sesudos análisis sociológicos de Argentina, ese país maravilloso, pero no se puede extrapolar lo ocurrido con la suspensión del Superclásico a nada de lo que haya ocurrido en Europa, con el Madrid-Atleti de dos finales de Champions como referente.

Para entender lo que ha pasado en Argentina ayudaría ver la serie de Netflix El Puntero. Amante de todo lo argentino que es uno, me la recomendó un íntimo de Mar del Plata muy vivido en Buenos Aires. Las andanzas del Gitano Perotti, Lombardo y compañía describen como los barras bravas dominan la sociedad e igual que amedrentan en un campo de fútbol lo hacen en un mitín de una campaña electloral. Y fueron unos ultras, que es lo que son los barras bravas, de River, a los que le da igual River y el fútbol, los que impidieron un espectáculo de ámbito mundial como ese River-Boca. Seguro que está vergüenza planetaria mejorará Argentina como merece.