presentado por
NBA
Indiana Pacers IND

-

Cleveland Cavaliers CLE

-

Brooklyn Nets BKN

-

Los Angeles Lakers LAL

-

Atlanta Hawks ATL

-

Washington Wizards WAS

-

Denver Nuggets DEN

-

Dallas Mavericks DAL

-

El VAR entra aquí más que en el Mundial

Llevamos ya ocho jornadas de LaLiga, 79 partidos (nos queda colgado el Rayo-Athletic) y ante el segundo parón de selecciones es buen momento para analizar el efecto del VAR. De momento, hay un dato: sólo en tres de esos 79 partidos se ha alterado el resultado a efectos de puntos, o del 1-X-2, para entendernos. Y, por cierto, una de esas ocasiones ha sido a favor del Madrid, que ganó al Espanyol gracias a que el VAR le devolvió un gol mal anulado por Mateu Lahoz. Entre los adversarios del Madrid había corrido la idea de que el VAR le apretaría las clavijas. Ya vemos que de momento no está siendo así. Sin VAR sería sexto, no cuarto.

Comparado con el referente principal, la Copa del Mundo, lo que vemos es que el VAR corrige más entre nosotros (25 veces en 79 partidos) que en Rusia (16 en 64). Me parece alarmante no en el sentido de que nuestros árbitros no sean tan buenos como los del Mundial (que tampoco debería escandalizar, puesto que estos son la élite) sino por lo que entiendo un uso excesivo. Alguna vez lo he hablado con Velasco Carballo. Siempre entendí el VAR como un instrumento para sacar al árbitro de errores flagrantes. Para el penalti de Guruceta, la mano de Henry, el gol fantasma de Lampard o cosas así. No para jugadas que admiten discusiones.

Aquí no cumple ese principio. Aquí está entrando en jugadas con matices, y en cuantas más de esas entre, en más aún se echa en falta que entre, y ya se vio lo que pasó en el derbi madrileño. Por lo demás, desdichadamente hemos descubierto gracias a Nacho Tellado, colaborador de El Chiringuito, que en los fueras de juego hay mucha chapuza. Eso urge corregirlo y me inquieta que a Tebas no le inquiete. Por lo demás, nos está sirviendo para confirmar lo que muchos sospechábamos: que Mateu Lahoz es un histrión con poco tino. Hasta cinco veces ha habido que enmendarle errores. Aún me pregunto por qué le mandamos al Mundial.