Lopetegui marca su terreno... y gana

Ya ven lo que son las cosas: Cristiano aún no ha marcado en Italia y el Madrid es máximo goleador del campeonato. Son sólo dos partidos, pero el dato puede influir en las decisiones que tome el club de aquí al día 31. Lopetegui marca su terreno mandando a Vinicius al Castilla, que no deja de ser una forma de señalar que hace falta algo más por delante. Al tiempo, mantiene a la espera a Courtois. Son dos decisiones que no harán feliz a Florentino, pero los resultados alivian cualquier tensión. El de anoche, 1-4 en Montilivi, campo en el que el Madrid perdió la temporada anterior, es incluso brillante.

Mirado de cerca, no es oro todo lo que reluce, porque el primer tiempo del Madrid resultó flojo, Marcelo fue un coladero por el que llegó el 1-0 y pudo caer alguno más, y el partido dio vuelta por dos penaltis tan justos como evitables en el área del Girona. En el primero, Muniesa atropelló a Asensio cuando la jugada ya había perdido el peligro; en el segundo, Asensio arrebató el balón a Pere Pons, que en su desconcierto, cuando quiso rehacerse, le derribó estrepitosamente. El Madrid fue realmente bueno sólo a partir de ese 1-2. Entonces sí: llegaron otros dos goles, uno en gran cabalgada de Bale y el otro en buen pase de éste a Benzema.

Acostumbrados al Madrid enérgico y chutador de Cristiano, aún vemos (a mí me pasa) al Madrid como un convaleciente que se levanta de la cama, da sus paseos y hace vida normal, pero aún falto de vitalidad. Me figuro que poco a poco le iremos viendo mejor. La fórmula de ataque, está claro, es Bale-Benzema-Asensio, que tienen su brillos y sus apagones. De momento, han jugado contra el Getafe y contra el Girona, y antes del corte les queda el Leganés. Todo ideal para un convaleciente. Mientras, Keylor hace honor a la confianza de Lopetegui con buenas paradas cuando es requerido. Todavía nada justifica el relevo en la portería.