Diego Costa, Rodrigo, Iago Aspas...

El lío es el nueve, pero no sólo el nueve. Lopetegui ha utilizado en estos dos amistosos a Diego Costa (90’), Rodrigo (90’) y Iago Aspas (60’). Los tres participaron en los dos partidos, todos ellos un día de salida y el otro, no. De ellos, sólo Iago Aspas marcó gol, su vigesimoséptimo en la temporada, contando el Celta y La Roja. He ahí la gran duda de Lopetegui: ¿quién es el nueve? Uno de los tres, pero, ¿sólo uno o dos, uno del otro en pos? Así acabó España ante Túnez, con Iago Aspas en apoyo del rompedor Diego Costa, y con dos extremos abiertos: Lucas Vázquez y Asensio. Pero esa no es la fórmula que nos ha llevado hasta donde estamos.

La fórmula que nos define, el ‘tiqui-taca’, es opresiva para el ‘nueve’, de ahí que haya habido tantas dudas en estos años para esa función. El ‘tiqui-taca’ implica dominio, presión alta, monopolio del balón por parte de la nubecilla de ‘tocones’ (Silva, Thiago, Iniesta, Isco...) cuyo manejo descentra al equipo rival, le hace perseguir sombras, anula sus ganas de jugar al fútbol. Ese ha sido el gran juego de La Roja en estos años, que al tiempo hacía víctima al delantero centro, metido en el área entre nueve tipos que cuidaban cada resquicio, preocupados antes que nada de que ningún balón en condiciones se colara en su área.

En eso seguimos. Lopetegui le da vueltas a la cosa, está claro. En dos partidos le ha dado 90’ a Diego Costa, el más percutidor, otros 90’ a Rodrigo, que tiene algo de ambos, y 60’ a Iago Aspas, que tiene algo de Muhammad Ali, porque flota como una mariposa y pica como una abeja. Tres buenos jugadores entre los que Lopetegui habrá de escoger uno, acaso dos, según el día y el momento. La ecuación en estos dos partidos (90-90-60) refleja sus dudas, que le habrán agrandado el hecho de que el único gol lo haya marcado el que menos jugó... a su vez el que hizo imprevistas objeciones sobre las ‘sensaciones’ de estos dos amistosos.