DINAMARCA VS MÉXICO

Copenhague: cuando el sol es un tesoro

Copenhague: cuando el sol es un tesoro

César Huerta

La capital danesa, lugar donde la Selección Mexicana enfrentará su último partido antes de la Copa del Mundo, no está acostumbrada a los días de sol.

Estados Unidos

Existen cosas que, de tan cotidianas, dejan de ser apreciadas. El sol, por ejemplo. En México, una ola de calor tenía al país ardiendo hace apenas unos días. En Dinamarca, es diferente. Cada rayo que proviene del cielo es un tesoro y su gente lo aprovecha al máximo cuando se presenta la ocasión... porque no ocurre muy seguido.

El hotel se encuentra cerca del Estadio Brondby. Quienes trabajan aquí son sumamente amables. Una noche, al pedir la cena, uno de ellos inicia la conversación. Él no habla español. Yo no hablo danés. Punto medio: la charla ocurre en inglés.

— Usted es un hombre muy afortunado- me dice.

— ¿Por qué lo cree?

— Porque esta disfrutando lo mejor de mi país.

— ¿Y qué es lo mejor de su país?

— El sol.

— ¿Por qué es tan especial para ustedes?

— Porque solo sale 7 días al año y no es por esta época. Por eso insisto: es usted un hombre afortunado.

— Entonces le creo: lo soy.

Y no es que se trate de la única persona en Dinamarca que valora los rayos solares como un tesoro. Es la población en general. En las calles del centro, la gente va con ropa ligera sobre dos ruedas. Copenhague tiene más bicicletas que habitantes.

Todas las calles cuentan con un carril exclusivo para las bicicletas, que tienen sus propios semáforos. Los estacionamientos para estos vehículos de dos ruedas son más buscados que los de automóviles. Pero si en algún punto de la ciudad se llenan, no importa: la gente la acomoda a un costado y la puede dejar sin candado alguno. No hay problema, nadie se las roba.

A espalda del Hotel Marriot, donde se hospeda la Selección Mexicana, pasa un canal con aguas que vienen del Mar Báltico y el Mar del Norte. La salida del sol es prácticamente un fenómeno social. Son rayos que deben ser aprovechados. Cientos de personas aparecen ahí. Llegan en bicicletas, se sacan de encima la ropa. En traje de baño, toman el sol.

Y no es que se trate de una ciudad oscura, al contrario. La luz natural se va cerca de las 11 de la noche. Antes de las 4 de la madrugada ya está ahí de nuevo. Pero este sol no es de todo el año. En el canal, la gente se divierte, juegan con una pelota, van sobre kayacs. O se broncean en topless.

Sobre esas calles, los seleccionados nacionales pasan los ratos libres. Aquí jugará el Tricolor el amistoso ante Dinamarca, este sábado. La última escala antes de tocar tierra mundialista se llama Copenhague: una ciudad donde el sol es un tesoro.

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