El feo escaqueo de Sergio e Isco

Una cosa me gustó poco del partido de Suiza: que no resolvió los temores previos sobre la capacidad de gol del equipo, que nunca excelió en ese aspecto, pero que desde que se apagó Villa acusa más ese defecto. Pero hay otra que me gustó menos: que a Sergio Ramos y a Isco se les permitiera rebajarse del viaje, quedarse en Madrid mientras veinte compañeros (incluidos tres finalistas de Kiev, los cuales jugaron el tramo final del partido) viajaban a Vila-real. Salvo a Carvajal, que está lesionado y sigue su recuperación en Las Rozas desde el pasado lunes. En su caso, parece de cajón que está mejor ahí, con los cuidados precisos. Pero ¿Isco y Sergio Ramos?

La explicación oficial es que ‘fueron titulares en Kiev’. Bueno, ¿y...? No estarán más necesitados de descanso y relax que los otros, ya pasados tantos días. Por cierto, Nacho jugó casi tantos minutos como Isco, 54 frente a 61, y se incorporó el jueves. Anteayer salió un rato y rozó el gol dos veces. Lucas Vázquez y Asensio jugaron un buen rato, por las bandas, con interés y brillo. Los tres vienen a ganarse el puesto. Ramos e Isco se sienten titularísimos, así que se permitieron desdeñar este partido que otros varios titularísimos sí jugaron. Supongo que a ellos también les hubiera agradado pasar el fin de semana en casa, con los suyos, ante el mes de separación que se les avecina.

Ramos perdió además una oportunidad. Muy cerquita de Vila-real está Benicassim, donde Salah recibe tratamiento del hombro. Sergio Ramos ha recibido muchos ataques injustos por la jugada de su lesión, totalmente fortuita. Ha dejado pasar una oportunidad de acercarse por Benicassim, verse con Salah y darle un abrazo. Una pena. Hubiera sido una imagen buena para el fútbol. Quizá nadie ha caído, ni en su entorno personal, ni en el del club, ni en el federativo. Pero, con o sin Salah, lo que no puedo ver bien es que al capitán de la Selección, y a su sombra a Isco, se les tolere rebajarse de un viaje al que acudieron todos los demás, salvo el lesionado Carvajal.