Puyol, doblete, Champions, prioridades...

Con lo que se veía que iba a pasar este año, y que efectivamente ha pasado, hace tiempo que se venía discutiendo a ambos lados del Puente Aéreo qué es más: si ganar la Champions o ganar el doblete. Por supuesto, cada cual ha tendido, como en todo, a arrimar el ascua a su sardina. Pero las celebraciones han sido un termómetro significativo. La Champions ha movilizado mucho más en la Villa y Corte que el doblete en la Ciudad Condal. La euforia anteayer en Madrid fue tan amplia y real que pasó por alto la reclamación extemporánea de Cristiano Ronaldo, que nada más acabar el partido encendió un inesperado foco de discordia.

Más allá de eso, ha venido a ser Puyol, carne y sangre del Barça, quien con su bien intencionado tuit resumió lo que hay. “Enhorabuena madridistas, 4 Champions con uno de los mejores Barça de la historia... tenemos que reflexionar prioridades”. El mensaje provocó revuelo y ayer él tuvo que dar explicaciones, que derivó hacia la Copa. Esa competición llena de partidos los miércoles de enero y carga de fatiga a los jugadores. El Barça persigue más la Copa del Rey que el Madrid (de hecho, la gana insistentemente) y es razonable pensar que ese esfuerzo le quita alguna energía que sería decisiva en la Champions.

Otra cosa es LaLiga. LaLiga es la primera obligación y lo que ha hecho el Madrid este curso en este sentido es decepcionante. Pero aún así, llegados a cierto punto, hay un conflicto de prioridades en el que quizá Valverde no ha hecho el uso más inteligente de sus fuerzas. Tres días antes del desatre de Roma, Messi marcó tres goles al Leganés, lo que valió un récord de 38 jornadas invicto en LaLiga. Inmediatamente después sobrevino la catástrofe en Roma. Mirado con perspectiva, hay siete jugadores del Barça que han jugado en este curso más minutos que el que más ha jugado del Madrid. Eso explica la reflexión de Puyol.