Melero López tuvo un gran control del encuentro

Impecable. Melero López controló en todo momento el partido en Orriols. Sacó seis amarillas, frenó con autoridad las protestas y no dejó en ningún momento que el partido se le fuera por algún sitio que no pudiera controlar.

Tarjetas. Bien en el apartado disciplinario. Con Ramos, por ejemplo, recibió la ayuda de su asistente. No vio cómo le metía el brazo a Boateng, pero le sacó la amarilla a instancias de su ayudante. No era para roja ni medio naranja, como la falta que cometió Coke en la recta final del partido (88’).

Manos. En el minuto 25’, una contra encabezada por Morales fue frenada por Modric con un mano no punible, porque le da en el culo y luego en la mano. Acertó el colegiado al no señalarla. Sin embargo, la mano en la barrera tras la falta de Cristiano Ronaldo sí podría haber sido castigada con penalti. También va del cuerpo al brazo, pero es mano punible porque ocupa un espacio no natural al saltar con las manos arriba. Por contra, el penalti que reclamó el portugués en el 60’ por un agarrón no era punible.