Una resaca en toda regla

Una resaca en toda regla

México

En el sofá. La resaca del derbi fue eso, un ejercicio de impotencia y desazón, como cuando no encuentras nada más motivante que estar tumbado en el sofá después de una fiesta. Y eso que los blanquiazules lo intentaron, pero no era el día de nada. La defensa dudó, el mediocampo perdió infinitos balones y Baptistao fue el reflejo de la falta de puntería. En esta ocasión ni David ni Gerard pasaron el corte en uno de los peores encuentros de la temporada en Cornellà-El Prat ante un Sevilla que tampoco pasa por su mejor momento y que jugó con los mismos que habían ganado 1-2 en el Calderón el miércoles.

‘Melendomanía’. Quique decidió por la noche del viernes encajar a Melendo en el equipo titular. Un premio a la par que una oportunidad para el gran protagonista del derbi. Ovacionado cuando su nombre se pronunció por megafonía, luego tuvo algún destello en el campo, pero se diluyó en ese ‘aguachirri’ que fue el Espanyol. La afición se contagió también de una mañana primaveral y poco fructífera. La Grada Canito, en el foco después del derbi, desplegó una pancarta de “Todos contra la ELA”, mientras que el estadio se acordó de Antonio Puerta en el minuto 16 y, cómo no, de Dani Jarque.

‘Santas Pascuas’. En ese minuto 21, los pocos más de 19.000 espectadores ya veían como su equipo caía fruto de un error defensivo. El Mudo gritó gol, y con él se empezó a evaporar el buen comienzo de los de Quique, que apretaron con criterio al Sevilla y encontraron, con Darder y Melendo, dos aliados para crear juego. El estado de ánimo cambió con ese 0-1, y el Sevilla creció como lo hizo el Espanyol en el derbi copero después de la parada del penalti de Diego López. El portero fue otro protagonista. El club da por perdido a Pau y el gallego vuelve a la portería en el comienzo de la segunda vuelta. Es la decisión que Quique tenía en la mente desde hace semanas: que cada uno juegue y una vuelta y… Santas Pascuas.

La gran fiesta. Pero en esta ocasión ni Diego pudo salvar los puñales del Mudo, Correa y Muriel cuando el encuentro ya agonizaba. Con 0-2, Quique movió el banquillo, con Sergio, Víctor Sánchez y Navarro, pero pocos atisbos de esperanza hubo. La magia del derbi quedó aplazada a la espera de recuperarla el próximo jueves. Todos los pericos presentes firman esta derrota a cambio de un 2-1 en el Camp Nou. El equipo blanquiazul tiene tiempo para recuperarse y preparar la que puede ser la gran fiesta… Aunque no hay que olvidar que lo que da comer siempre es LaLiga.

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