Las obsesiones de Mourinho

Las obsesiones de Mourinho

Mou mira a Pep. No seré yo quien discuta el palmarés de Mourinho, las Champions con Oporto e Inter me desacreditarían si tiro por ahí. Sí diré que su obsesión por echarle la culpa al empedrado es preocupante, también su marcaje permanente a Guardiola. Sufre Pepitis, es evidente. Esta semana su equipo volvió a pinchar, rescató un empate en Old Trafford ante el modestísimo Burnley, a última hora. El portugués consideró que tras el partido era el momento de decir que “300 millones no son suficientes para competir contra el City, ficha defensas a precio de delanteros” Desvía la atención cuando en realidad viene de salvar un punto ante un recien ascendido. Ha gastado 340 millones en siete futbolistas desde que llegó al United. Sólo en Pogba y Lukaku algo más de 200 millones. Un equipo que venía de fichajes a mano rota de Van Gaal. Quiere más, veremos si es verdadero el interés por Dybala. Es cierto que la inversión del City ha sido aún más salvaje, en eso el portugués tiene razón, pero parece más obcecado en competir en lo monetario que en idea de fútbol. Quiere llevar el debate al Madrid-Barça que tuvo aquí. Si pasas los papeles y reflexiones a limpio: el City le mete quince puntos al United en diciembre.

Pau y su segunda juventud. Disfrutemos ahora de Pau Gasol, cuando decida dejarlo lo extrañaremos demasiado. Pongan sus vídeos, valoren lo que es jugar así con 37 años. La NBA, con un manejo de las estadísticas soberbio, dio a conocer esta semana que nadie a su edad había encadenado cuatro partidos por encima...Ya no son los números, son las sensaciones y la voracidad de un tipo que no dice basta jamás, ni en sus equipos ni en la selección. El jugador que se puso dos anillos en los Lakers, que recuperó a Bulls y que ahora compite a cara de perro en los viejos Spurs. Retroalimentado en esa idea por el francés Parker de 35 años y, sobre todo, Ginobili, 40 años de jugadorazo argentino. Liderados por Popovich, un gruñón adorable como entrenador. Larga vida deportiva para Pau.

Common Goal. Juan Mata siempre me pareció un futbolista diferente, con inquietudes más allá del balón. Su iniciativa abierta a sus compañeros de profesión de donar el uno por ciento del sueldo a organizaciones que trabajan para mejorar las cosas lo confirma. Common goal va sumando. Desde Ceferin, presidente UEFA, Borja Lasso, del Sevilla, a Nagelsmann, entrenador alemán. Me gustaría hablarles también de la especial sensibilidad del futbol femenino con esta iniciativa. Una de las personas que da el paso es Irene Paredes, jugadora del PSG y la mejor defensa de la Liga francesa, por extensión una de las mejores del mundo. Irene se une a Vero Boquete, delantera también del mismo equipo u Olga García, del Barça. Grandes jugadoras que se convierten en enormes. Gente que ayuda a gente. Ellas también son ejemplo.

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