SIXERS 117 - THUNDER 119

¡Locura en Philly! Tres prórrogas, piques y Westbrook despide a Embiid en su propia casa

El pívot de los Sixers disputó 49 minutos en un partido que tuvo de todo. Los Thunder se llevaron un triunfo importante en Philadelphia.

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¡Locura en Philly! Tres prórrogas, piques y Westbrook despide a Embiid en su propia casa
Movistar+/Twitter

"¡Este partido es una locura!", escribía en Twitter LeBron James. Philadelphia 76ers y Oklahoma City Thunder disputaron en la noche del viernes uno de los partidos más emocionantes e intensos de la temporada. Alternativas, tres prórrogas, muchas estrellas y piques en un ambiente inmejorable. El Wells Fargo Center vibró, saltó, gritó y peleó hasta el final con sus Sixers.

Mientras sus compañeros y entrenadores intentaban que dejara el parqué, Russell Westbrook sonreía. Estaba despidiendo a Joel Embiid, que se había pegado con todo y contra todos durante 49 minutos. "Le dije que se fuera a casa", aseguró Russ. El pívot camerunés, que primero buscó a Carmelo y después a todo el que se encontraba en su camino, nunca había jugado semejante minutada en la NBA. Su récord hasta el momento eran los 39 minutos de hace unos días en la prórroga que se ganaron en Minnesota. Pero su equipo le necesitaba sobre la madera. Embiid fue el mejor de los Sixers y su única gran arma en los tiempos extra: dio la primera ventaja del partido al equipo local con un mate en la primera prórroga, anotó dos canastas, puso un tapón increíble y dio una asistencia espectacular en la segunda y peleó hasta el final (otro tapón espectacular a Westbrook) en la tercera. Incansable.

Por el camino se pegó tanto con Steven Adams que acabó consiguiendo su expulsión por faltas (la primera de la temporada). Levantó los brazos y le dijo adiós, con el famoso Hit the road Jack! sonando a todo volumen en el Wells Fargo. De ahí la respuesta de Westbrook cuando acabó el partido... Embiid acabó con 34 puntos, ocho rebotes y seis asistencias, pero no pudo salvar a su equipo, que chocó en el momento decisivo contra la gran defensa (cuando quieren) de los Thunder. Qué importante es Andre Roberson: volvía de una lesión de tobillo, fue titular, disputó 34 minutos, anotó la canasta decisiva y, ayudado por el tapón final de Patterson, cerró el partido en el que siempre será su sitio, el lado defensivo.

Después de 48 minutos en los que los Thunder llevaron casi siempre la manija (el mejor fue Carmelo Anthony: 24 puntos, 11/17 en los tiros, pero no le buscaron/encontraron al final) y de que las decisiones ofensivas de Westbrook volvieran a penalizar gravemente a su equipo (el final fue un desastre; la primera prórroga, también), Paul George (24 puntos, 8/23 en los tiros) tuvo un triple para ganar en el cuarto cuarto, Dario Saric pudo cerrar el partido en la primera prórroga y Andre Roberson tuvo una oportunidad inmejorable en la segunda (falta clara de Embiid, por otra parte). Al final, Wesbrook se sacudió de encima su mal partido tirando del equipo en las dos últimas prórrogas (27+18+15) y Roberson se sacudió el fallo clave en la segunda ganando el partido en la tercera.

A Ben Simmons le pasaron las prórrogas por encima, pero estuvo a un rebote del triple-doble en 52 minutos (12+9+11, cuatro robos) y en este partido habrá aprendido mucho más que en el mejor de los entrenamientos (mil veces más). El mate de Russ, el talento puro de Carmelo, la defensa de Roberson y Paul George, la energía del Wells Fargo, la insolencia y el poderío de Embiid... Locura de partido en Philadelphia. Bendita locura de partido.