IBEROSTAR TENERIFE 74 - REAL MADRID 84

El Madrid reacciona en Tenerife y sigue líder, pero pierde a Ayón

Los blancos remontan un 12-0 al Iberostar y vuelven a ganar en Tenerife tres temporadas después. Sigue la maldición de los pívots: Ayón sufrió una lesión en el hombro izquierdo.

México
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Richotti y Campazzo
Cristóbal García EFE

El arranque de la jornada sorprendió. No por el rugido local, sino por la desidia blanca tras venir de perder ante el Khimki el jueves y en las dos últimas visitas a Tenerife. Un 12-0 de salida con Ayón (duró en pista 2:42) y Causeur desenfocados ante la intensidad del Iberostar. También Taylor. Pero luego lo arreglarían.

La reacción fue una labor colectiva, de hormiguita, con una defensa zonal que empezaba presionante y se convertía en una de ajustes, y a veces pasaba a individual. Una defensa que rompió el ritmo local y permitió al Madrid levantarse.

Randolph volvía en Liga a buen nivel (ya había jugado en Europa) y se reveló como pieza instrumental para el cambio de marcha. Su talento ofensivo aireó al Real: 0-11 de parcial. Tan valioso como Felipe Reyes, un gigante en un día en el que la maldición del pívot golpeó otra vez sin compasión. Esta vez el caído en combate fue Ayón. Se fue a por el aro mediado el tercer cuarto y sufrió un latigazo en el hombro izquierdo. “Hay que hacerle pruebas, parece que nos ha mirado un tuerto”, dijo luego Pablo Laso con cierto temor. Vuelve a tener solo dos pívots disponibles (tres con Thompkins, que ya está en Madrid).

Randle, Carroll y Doncic habían completado un gran segundo acto (ninguna pérdida visitante hasta el minuto 21) mientras que Richotti y Ponitka, que domina como nadie la línea de fondo, acaudillaban al Iberostar. El rebote vestía de aurinegro.

En la segunda parte el Madrid siguió alternando defensas y afirmó su dominio desde la dirección. Campazzo (8 asistencias) y Causeur andaban a los mandos. El francés anotó sus 15 puntos en la reanudación. Hasta el tercer periodo los de Markovic habían encestado el 50% de sus triples (8 de 16), pero en el último no vieron aro. Nada y pese a ello se pusieron a uno a falta de 1:26 (74-75).

Taylor, que agrupaba por entonces 0 de 3 en lanzamientos de campo, volvió a embocar un triple decisivo. Es su sino este curso. Causeur y Reyes sujetaron ese 74-78 y sentenciaron. El capitán blanco sumó 18 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias y 26 de valoración. Entró por Randolph, cuando este cometió la cuarta personal a 3:40 del final, y espoleó al equipo. Ganó la batalla primero a Vázquez y luego a Tobey para cruzar la meta con los brazos bien arriba. Laso no tenía más interiores, pero Reyes fue mucho Reyes. Una garantía durante veinte años ya.