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Las horas bajas de Simeone y Zidane

No hace mucho, si el Atlético se adelantaba (generalmente por cabezazo de Godín) te podías olvidar. No le metías un gol. Eso ya no pasa. Le meten gol, y hasta de cabeza. De cabeza ha encajado dos tercios de los goles este curso. Aquel equipo que ganó LaLiga con su estilo siderúrgico no se reconoce ya en este. Aquel era un Atlético sin descuidos, infatigable, servido por la idea casi fanática de unos ‘gurkas’ entregados al líder, Simeone. Pero aquellos ‘gurkas’ cumplen años, algunos se han ido. Han venido otros jugadores, pero han llegado ya a ‘casa rica’. No les alienta aquel espíritu del cholismo, ese afán del partido a partido para llegar lejos poco a poco.

Ese es el problema del Cholo, el relevo. Está en ello, pero no todas las adquisiciones han sido afortunadas. Ha buscado, a demanda general, hacer un equipo menos siderúrgico y con más encanto, pero los jugadores que han venido al servicio de ese cambio (Griezmann y Carrasco, notablemente, pero no sólo ellos) no son tan capaces de vivir cada partido como el último de sus vidas. Griezmann lo hizo durante un tiempo, pero tiene la cabeza ya en otro sitio. Carrasco es de otra pasta, es evidente. Simeone espera en enero a Vitolo y Diego Costa como las caravanas asediadas esperaban la llegada del Séptimo de Caballería.

No está mucho mejor Zidane, que tras un sensacional arranque ‘supecopero’ lleva al Madrid con los mismos puntos que el Atlético. Algo inesperado. Tampoco es el mismo Madrid que el año pasado, aunque lo parezca. El once titular viene a ser el mismo, pero su respaldo es otro. Ya no están ni Danilo ni Pepe ni James ni Morata. Los titularísimos tienen menos presión. Y algunos suplentes, visiblemente Lucas Vázquez y Asensio, parecen desencantados, después de que sus méritos no hayan servido para cuestionar ni un ápice el fuero feudal de la bbC. ¡Y encima Cristiano mete menos goles! Zidane también está en sus primeras horas bajas.