Alan, Vinicius... ‘fichajes preventivos’

Alan, Vinicius... ‘fichajes preventivos’

México

Hace pocos días hablaba en Barcelona con los compañeros de la delegación de allá de la nueva política de fichajes de Florentino. Salió a relucir aquello tan conocido de cuando Valdano le habló de fichar a Kaká. Florentino le preguntó cuánto costaba. Valdano le dijo la cantidad, aún pequeña. Era una promesa. Florentino le contestó: “No me interesa. Cuando cueste cinco veces más ya lo ficharemos”. Era cuando basaba su proyecto en ‘Galácticos’, en jugadores cuya fama fuera de tal dimensión que su solo fichaje ya enaltecería la imagen del Madrid. Y que, efectivamente, creaban un buen retorno en ‘marketing’.

La idea era válida desde el punto de vista económico, pero aquello desencadenó en una guerra de egos y en una especie de molicie incontrolable. El último fichaje de ese estilo fue Bale, que no está dando mucho de sí. De un tiempo acá, y cada vez más, el Madrid hace otros fichajes que Juan Jiménez definió en aquella tertulieta como ‘fichajes preventivos’. Todo lo contrario de lo otro. Se trata de detectar talentos y hacerse con ellos antes que nadie. Talentos extremos, se entiende. La manera para que no se escape el futuro Mbappé es ficharle poco menos que cuando acaba de salir de la cuna. En eso está ahora el Madrid.

Odegaard quizá fuera el primero. No ha roto, no sé si ya romperá. Está en el Heerenveen. Cedido en el Depor está el uruguayo Valverde, del que hablan muy bien. En el Flamengo, Vinicius por el que se han pagado a sus 17 años 45 millones. Ahora surge Alan, estrella de Brasil en el Mundial Sub-17 (Vinicius ha preferido no ir) al que llaman el nuevo Coutinho. También está ahí Lincoln, al que siguen el Madrid y el Barça. Se trata de rastrear y adelantarse a los competidores. Quizá no todos, pero sí alguno de estos pueda romper en el nuevo Neymar, o el nuevo Mbappé. De eso se trata. Fichajes preventivos, me gusta la definición.