SUPERCOPA | GRANCA 63-VALENCIA 69

San Emeterio y Dubljevic le dan la Supercopa al Valencia

El montenegrino, MVP de la final de la Liga Endesa, dio un recital ante el Granca (16 puntos y 7 rebotes), que ganaba por 15 puntos (32-17). Erick Green fue el MVP.

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San Emeterio y Dubljevic le dan la Supercopa al Valencia
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Acabó la temporada pasada ganando la liga, empieza esta ganando la Supercopa. No pierde punch este renovado Valencia Basket, que con San Emeterio y Dubljevic al mando maniató al Gran Canaria en una segunda parte de manual. El equipo de Casimiro se quedó así a las puertas de revalidar el título en la primera competición del curso.

El comienzo del partido fue, cuanto menos, vibrante. Si Pleiss se colgaba del aro amarillo para inaugura el marcador, Pasecniks hacía lo propio poco después, asistencia de McKissic mediante, para poner al Granca por delante, 6-4. Se tanteaban ambos equipos, mirando a los ojos del rival, cabeza alta, como buscando respuestas a cada proposición contraria. Por allí andaba presto Paulí, como una moto de las buenas tras ser convocado por Scariolo este verano, para enchufar un triple que puso el 11-7 el cielo de un pabellón pintado de amarillo. Sin embargo, la mini escapada insular fue rápidamente cercenada por dos canastas de San Emeterio y otra de Diot para dejarlo todo igualado al final del primer acto: 13-13.

Ocurre que la confianza lo es todo en el mundo del deporte, invencible como te sientes cuando la pelota entra y tu entrenador te sonríe y aplaude. Que se lo pregunten si no al propio Paulí, cuyo 2º triple le volvía a dar ventaja al Herbalife, 16-13. Ese enceste espoleó a los suyos, pues con 5 puntos de Oliver y otro dos del alero catalán estiraban su ventaja hasta el 23-15. El parcial a favor del Gran Canaria llegó a ser de 9-2, apenas detenido por dos tiros libres de Vives tras una antideportiva de Balvin que todavía mantenía al Valencia en el partido, 25-17, tras el tiempo muerto de rigor de Vidorreta.

Fue una primera parte en la que hubo casi de todo, incluido un triple de Eriksson desde el mismo Estocolmo para darle al Gran Canaria un 32-17 que suponía la máxima del partido. Demasiado tardó en llegar la primera canasta de Green, malísima como fue su primera parte, 32-21 a 1:29 para el descanso, pero al menos contribuyó a que su equipo llegara con vida al parón, 32-23.

Gladiador San Emeterio

Emergió en la segunda parte San Emeterio como el más fiero de los guerrero, acaso un Gladiator en el coliseo del GC Arena, 14 puntos solo en el tercer cuarto. Empezó a encenderse con un triple para el 35-26, que no fue sino el preludio de un torrente de baloncesto. Entre él y un renacido Dubljevic fabricaron un parcial de 0-12 que empataba el partido a 35 y, de paso, obligaba a Casimiro a pedir tiempo muerto, noqueado como estaba su equipo. Ese marcador se llegó a estirar hasta el 4-21, 39-44 tras una canasta del propio Saneme, que se marchó exhausto al banquillo. 5 puntos de Aguilar, matazo incluido, y una penetración de Mekel le dieron de nuevo ventaja al Granca, 46-44 y a la postre la última, aunque el Valencia Basket se tomaba un respiro al final del tercer periodo: 46-48.

Rocoso, inaccesible, así se mostraba el equipo de Vidorreta en el último cuarto. Amenazó con escaparse tras un triple de Diot, 48-55, y con Dubljevic percutiendo mantenía la distancia, 52-59 (13 puntos ya), por más intentos que hacía el Granca, como ese 2+1 logrado acto seguido por Fischer. Un precioso duelo de tiradores entre Eriksson y Green dejó un 63-66 que hizo temer lo peor en ambos bandos. Entonces, el Valencia Basket supo templar mejor los ánimos en los últimos segundos y amarró así su segundo título del año.