W Deportes
NewslettersRegístrateAPP
españaESPAÑAchileCHILEcolombiaCOLOMBIAusaUSAméxicoMÉXICOusa latinoUSA LATINOaméricaAMÉRICA

Arsenal

La fascinante transformación de Highbury, la ex casa del Arsenal

A una década de su cierre, la que fue la casa de los 'gunners' durante 93 años sigue en pie en el distrito de Inslington en Londres, pero en un formato inusual y brillante.

Londres
La fascinante transformación de Highbury, la ex casa del Arsenal

¿Y acá que había? De frente, en Avenell Road se levanta un conjunto inmobiliario construido alrededor de un espacio rectangular. Desde hace una década son centenares de familias que establecieron su hogar aquí, Islington, un barrio de origen proletario, ubicado en el norte de Londres.

Pero lo que había ahí. Lo que existió hasta el 7 de mayo del 2007 era uno de los estadios con más historia del mundo: Highbury. La casa del Arsenal durante 93 años, 2.010 partidos, y que hoy está transformado en departamentos de lujo, cada uno, con un costo cercano a las 660 mil libras.

La verdadera identidad del Arsenal se construyó en ese lugar. El equipo de alma obrera que fundaron los trabajadores de la fábrica de armamento Royal Arsenal de Woolwich a fines del siglo XIX y que emigró a Highbury en 1913. El club de tipos duros, toscos, que llegó hasta los noventa con nombres como Parlour, Dixon o Keown como estandartes. “Ya está aquí el Arsenal 1-0”, les cantaban en toda Inglaterra antes de la revolución de Arsene Wenger.

Hoy ese siglo de historia se mantiene entre los cuatro pilares que sostienen El “Highbury Project Islington”. Todo sigue ahí. Las cuatro tribunas transformadas en departamentos, la fachada art-deco de Leitch, e incluso la cancha, hoy convertida en un jardín interior de lujo en una restauración única.

Muy cerca, a 200 metros se asoma la estructura del Emirates Stadium. Es un macizo imponente, con capacidad para 60 mil personas. Representa el nuevo Arsenal, más grande, más internacional, más moderno, el ascenso a escala europea. Un estadio de lujo, lleno de brillo, pero que no ha podido rescatar los éxitos ni la mística que el viejo Arsenal Stadium supo albergar.