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Sin noticias (lo que ya es bastante malo) de Andrew Luck

Indianapolis Colts

Sin noticias (lo que ya es bastante malo) de Andrew Luck

Sin noticias (lo que ya es bastante malo) de Andrew Luck

El quarterback de los Indianapolis Colts está en la lista de inactivos de su equipo y aún no ha entrenado ni una sola vez con sus compañeros.

Andrew Luck aún no se ha entrenado con los Indianapolis Colts en el año 2017. No ha lanzado ningún balón, al menos. Y, lo que es peor, no hay ninguna noticia al respecto de cuando podrá comenzar con la actividad propia de su puesto. La ausencia de noticias, en este caso, hace aumentar la sensación de peligro sobre su futuro más cercano y sobre si podrá estar presente en la primera jornada de la temporada regular, para la que queda un mes.

La recuperación de su hombro derecho está yendo tan lenta que la preocupación está comenzando a aparecer en el entorno del equipo, porque todo lo bueno que se está construyendo, al fin, en la franquicia se caería como un castillo de naipes sin su gran estrella.

Andrew Luck se hizo daño en el hombro en la tercera jornada de la temporada 2015. No le impidió seguir jugando y, como ha hecho a lo largo de su carrera, quizás demasiadas veces, prefirió seguir en el campo a pesar de sentirse dolorido y no estar al 100%. Le ha pasado lo mismo con lesiones de costilla e, incluso, de laceración de un riñón, como para no hacerlo con un hombro.

El problema es que, desde entonces, desde aquel septiembre de 2015, su brazo no ha hecho sino ir a peor. La idea de ir recuperándose con los largos parones de la offseason no ha funcionado y el hombro ha seguido dándole la lata.

Es por eso que el pasado 19 de enero decidió, por fin, pasar por el quirófano y arreglar el entuerto. Ya entonces se habló de una recuperación que se iba a alargar a los seis meses y, aunque ese periodo se cumplía en julio, no hubo reparos en admitir, sigo hablando de enero, que lo más probable es que no lanzase en los primeros partidos de pretemporada, así como en los diversos minicampos de entrenamiento a lo largo de la primavera, para tratar con todo el mimo posible ese bien tan preciado para los Colts que es el brazo derecho de Luck.

No cambió el discurso ni a mitad de camino cuando la franquicia dio el paso más importante del año: relevar de su cargo del general manager al incompetente de Ryan Grigson y poner en su lugar a Chris Ballard. Este último es un ejecutivo con muy buena reputación y lo cierto es que, hasta ahora, lo que ha hecho por la franquicia rezuma sensatez. Entre otras cosas, y en el tema que nos ocupa, se ha encargado de acallar cualquier tipo de rumor sobre el estado de salud de Luck dando por seguro que estaría para jugar en la jornada uno de la temporada regular y quitando cualquier tipo de presión al hecho de si Luck estaba lanzando ya o no.

Subrayo lo anterior porque Grigson hizo mucho mal a los Colts a la hora de construir la plantilla, con atajos que no le llevaron a ningún sitio por intentar competir demasiado pronto, con un olvido (por convencimiento o por inutilidad) imperdonable de la importancia de la OL y la defensa, y siendo parte crucial en la ya descrita tendencia de Andrew Luck a jugar lesionado. Jamás el general manager debió permitir tales excesos para tan poco rendimiento.

Ballard no es así y, por eso, el uno de agosto confrontó a la prensa que sigue el equipo para acallar cualquier comidilla y echar una cortina de acero sobre la situación: no hay más información, no va a lanzar, no va a jugar en pretemporada (dijo que "lo más probable") y estará para jugar en la semana uno. Punto.

El problema es que a ocho de agosto, hoy, ese telón de acero ya no resiste más embates porque son numerosas las voces que indican que sí que está en juego la presencia de Luck en el Coliseum de Los Angeles para enfrentarse a los Rams el próximo 10 de septiembre. Adam Schefter, de la ESPN, ha explicado en una aparición radiofónica que dentro de la franquicia de Indianapolis creen que eso puede suceder y Jason La Canfora, de la CBS, ha ido incluso más allá al decir que están valorando ponerle en la lista de jugadores lesionados, con lo que se perdería los seis primeros partidos del año.

Sería devastador para los Colts. El reserva de Luck es Scott Tolzien, temporero de la NFL al llevar en ella cuatro años con tan sólo tres titularidades a sus espaldas. Y la construcción de Ballard, que requiere tiempo y paciencia, no se puede sostener sin su quarterback titular.

No se trata de ser catastrofista, ni de leer en exceso las mentes de los implicados. Se trata de juntar las piezas y ver que un jugador que ya debería estar recuperado no lo está, que no ha lanzado un sólo balón desde diciembre del año pasado, que la pretemporada se la va a saltar casi con toda probabilidad y que no hay ninguna noticia que sea capaz de negar eso con contundencia desde hace ya demasiados días. La pinta, desde luego, no es buena.

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