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EUROLIGA | FINAL FOUR 2017

Fenerbahçe: Obradovic busca la novena con el quinto equipo

Después de una temporada irregular pero en el infierno de Estambul, el Fenerbahçe asoma como un ogro en la pelea por su primera Euroliga.

Madrid
Fenerbahçe: Obradovic busca la novena con el quinto equipo
OZAN KOSEAFP

En 2013, harto de ser poco más que un animador con la eterna intención de meterse en su primera Final Four, el Fenerbahçe se puso en manos de Zeljko Obradovic. A partir de ahí dejó de ser un gastador alegre para convertirse en un legítimo aspirante al cetro europeo. El genio de Cacak dejó claro que existían los milagros y que se trataba de un proyecto a, como mínimo, medio plazo. Ha sido así: en su primera temporada el equipo frenó en el Top-16 por cuarto año consecutivo pero desde entonces no se ha bajado de la Final Four: 2015, 16 y ahora 17. En la primera, también la primera de su historia, cayó en semifinales ante el Real Madrid. En la segunda, en la prórroga de la final ante el CSKA. Se va acercando, solo queda el último paso… y la cita esta vez es en Estambul. Atrás queda su discreto 18-12 de la fase regular: si el Fenerbahçe no es favorito en esta cita, ciertamente lo parece.

Después de superar lesiones y picos de forma, el Fenerbahçe llega a la Final Four en su mejor momento de la temporada, después de aplastar (sin factor cancha) en cuartos al Panathinaikos. En la liga turca acaba de arrasar al Efes, equipo que se quedó a las puertas de la cita de Estambul (56-97). Así que, superada una temporada irregular y el susto de tener jugar los cuartos sin factor pista, el Fenerbahçe llega en perfecto estado de revista a la Final Four. En cuartos Bogdanovic promedió 26 de valoración y Ekpe Udoh, 21,7. Si Sloukas, Datome, Dixon, Vesely, Kalinic y Antic acompañan, se trata de un bloque temible, con una defensa demoledora y capaz de llevar a cualquier rival a su ritmo de juego, donde sus emboscadas resultan letales. Su principal problema es que su rotación es corta, pero ya en el cara o cruz de la Final Four, ni siquiera eso puede ser importante. El Fenebahçe es un ogro.

Obradovic, historia del baloncesto europeo

Si Zeljko Obradovic fuera un club, sería el segundo con más Copas de Europa: el Real Madrid tiene nueve, el CSKA de Moscú siete y él, ocho: la primera en 1992, la última en 2011. Busca su particular novena con el quinto equipo, ya que ha llevado al título a Partizán, Joventut de Badalona, Real Madrid y Panathinaikos (cinco veces). Para eso le contrató el Fenerbahçe y para eso le extendió casi un cheque en blanco: siempre tiene una de las mejores (y más caras) plantillas de Europa, pero rara vez se estrella con ella. El Benetto de Treviso es por ahora su gran punto negro. Y no quiere que su actual equipo entre en esa categoría. Esta es una oportunidad inmejorable.

Obradovic es maestro de jugadores y maestro de entrenadores. Domina los partidos (y todo lo que los rodea) como nadie y desde un status de leyenda que exprime al máximo. Hasta Gregg Popovich se ha reconocido admirador de un genio de la estrategia defensiva y de la liberación de espacio en ataque a partir de los bloqueos: el pick and roll entre Diamantidis y Batiste en el Panathinaikos fue durante años un arma de destrucción masiva en el baloncesto europeo. Extremadamente temperamental, regresa por tercera temporada consecutiva a la Final Four y desde luego no querrá volver a estar en el lado de los perdedores. En 2015 le frenó el Real Madrid y en 2016 el CSKA. Quizá ahora tenga que pasar por encima de ambos para ser campeón.

Bogdan Bogdanovic, un talento irresistible

El gran fichaje del pasado verano para el Fenerbahçe fue la continuidad de Udoh y Vesely, los dos número 6 del draft de la NBA. Datome es otro talento regresado de Estados Unidos que es capaz de anotar desde cualquier parte cuando entra en racha. Y Sloukas es uno de esos pretorianos ultra competitivos que se adaptan como un guante al estilo de Obradovic. Pero no hay talento en el equipo como el de Bogdan Bogdanovic.

Con 24 años, el escolta serbio está en el año de su confirmación absoluta como uno de los grandes jugadores del actual baloncesto europeo, algo a lo que ya apuntaba en el Partizán antes de fichar en 2014 por el Fenerbahçe. Toda apunta a que en verano dará el salto a la NBA (número 27 del draft por Phoenix Suns, sus derechos pertenecen ahora a Sacramento Kings). Y quiere hacerlo como rey de Europa. En la serie de cuartos ante el Panathinaikos promedió 19,3 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias y 26 de valoración. Capaz de ejercer de playmaker o de buscar situaciones abiertas de tiro, dirige muchos ataques de su equipo y aporta desequilibrio individual, puntos y fantasía para un equipo que suele jugar en formato acorazado. Además, se crece en situaciones comprometidas y si el Fenerbahçe acaba siendo campeón, lo normal sería que él o Udoh, un pívot demoledor en el nivel Euroliga, salieran del fin de semana con el MVP debajo del brazo.