Raquetbol

Paola Longoria sueña retirarse con medalla olímpica en 2024

Paola Longoria

César Huerta

La raquetbolista mexicana y número uno por ocho temporadas anhela subirse al podio y darle una medalla a México.
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Las negociaciones avanzan. El trámite ha iniciado para que el raquetbol se convierta en deporte olímpico. Aún no es oficial, pero a la mexicana Paola Longoria, número uno del mundo, nadie le roba la ilusión de cerrar su brillante carrera con una medalla olímpica en 2024.

Es una deportista dominante. La número uno de la clasificación mundial por ocho temporadas consecutivas. Simplemente la mejor en la historia del raquetbol. Con 82 títulos individuales en el tour profesional. Además de campeona en Juegos Panamericanos.

Pero queda un sueño por cumplir: una presea en Juegos Olímpicos. La posibilidad de que el raquetbol entre en el programa es para 2024. La ilusión está viva en Paola Longoria. “Si se da, yo creo que sí sería la manera en que me gustaría retirarme: con una medalla olímpica. Sería una cereza en el pastel de mi carrera deportiva. Hay una lesión que traigo y que hemos manejado bien. Es importante no descuidarla y si estoy bien, sería un orgullo portar los colores de México en una justa olímpica”, explica.

En la ciudad de Guadalajara, luego de conquistar el Paola Longoria Open, título número 82 de su exitosa carrera, reflexiona sobre el futuro. Tiene 27 años de edad. Durante los últimos ocho, se ha mantenido en la cima de la clasificación mundial. Nadie en la historia del raquetbol lo había logrado.

A los Juegos Olímpicos de 2024 llegaría con 34 años de edad. Pero la ilusión de estar ahí es grande. “Este deporte es longevo si te sabes cuidar. Rhonda (Rajsich, estadounidense que dominó el raquetbol antes de Longoria) me lleva 10 años y sigue. Me gustaría retirarme en la cima. Es algo que he planeado porque no me gustaría hacerlo perdiendo. Sé que pasará porque es el ciclo del deportista. No sé manejar las derrotas porque me acostumbré a ganar, pero debo aprender, aunque no me pasa seguido. Creo hay mucho todavía por dar”, detalla.

Revela que ha hablado con la ex golfista Lorena Ochoa. La tapatía llegó a ser la número uno del mundo. Pero después de su retiro, ese deporte entró al programa olímpico. Por eso, ya no tuvo oportunidad de representar a México en Río de Janeiro 2016.

“Platiqué con ella y le dije 'no puede ser posible que cuando sea olímpico, te retires'. Ella me dijo 'ojalá que no te pase'. Me encantaría ver a mi deporte ahí, por eso hago estos torneos. Abrí una escuela pública en San Luis Potosí para dar oportunidad a las nuevas generaciones y que así, mañana que Paola se retire y el raquetbol sea olímpico, los mexicanos podamos traer medallas”, asevera Longoria.

Paola Longoria, una carrera llena de éxito 

No existe otro atleta mexicano tan dominante en su deporte. Paola Longoria es simplemente la reina del raquetbol mundial. Este domingo, en Guadalajara, consiguió su título individual número 82. Pero además, aseguró la cima de la clasificación mundial por octava temporada consecutiva. Eso nadie antes lo había logrado.

“Antes me frustraba mucho que no fuera deporte olímpico, estando en mi mejor momento. Pero mi deporte me ha dado grandes satisfacciones. Romper este récord que nunca me imaginé, es una gran satisfacción. El raquetbol ya firmó un contrato para Juegos Olímpicos. El próximo año es importante por el Mundial en China. Era importante eso, que los chinos entraran con más fuerza a este deporte. El próximo año, veremos si en 2024 puede ser olímpico”, revela.

Hoy, desde la cima del raquetbol mundial, mira al pasado. “He tenido momentos importantes, pero lo que me abrió la puerta para ser la mejor fue el US Open que a los 19 años le gané a Rhonda que era mi ídola. Sabía que podía lograr esto. En selección, los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 fueron clave en mi carrera, para saber que podía ser campeona. He vivido momentos importantes pero hoy es histórico. Siempre me propuse que una mexicana pudiera romper el récord de ocho temporadas en la cima”, sentencia Longoria.

“Nunca lo imaginé. Mi ilusión era una temporada llegar ahí. Es difícil llegar y más complicado es mantenerse. Es un reto seguir haciendo lo que me gusta. Tengo una mentalidad fuerte, he trabajado mucho lo psicológico y eso me ha dado fuerza para creer hasta dónde se puede llegar”, concluye la mejor raquetbolista de la historia.