ALL STAR GAME 2017

Durant y Westbrook ponen el morbo en el 3ª All Star de Marc

El español vuelve a disputar un Partido de las Estrellas tras su ausencia de la pasada temporada. Los dos jugadores se han evitado todo el fin de semana.

Nueva Orleans
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LeBron James.
RONALD MARTINEZ AFP

En su tercera participación en un All Star, número ya de mucho peso, Marc Gasol se maneja con soltura y confianza, acostumbrado a un estatus innegociable: el de uno de los mejores pívots del mundo, para muchos el mejor. Eso es lo que Marc (y Pau con sus seis All Star) han traído al baloncesto español. La cima de la excelencia, la normalización de lo que hace apenas unos años era inimaginable. Que Marc esté en Nueva Orleans es, sencillamente, lógico. Aquí no están todos los que son pero desde luego son todos los que están. Y él es.

Nueva Orleans amplía este fin de semana una relación de enorme trasfondo con los All Star. Es el tercero que acoge en una década, el primero en 2008 cuando la NBA quiso demostrar que la ciudad avanzaba con paso firme tras el horror del Katrina. Y este (el segundo fue en 2014) cerrado a última hora y en plenas fechas del Mardi Gras, una bendición para los visitantes, después de que se le quitara la organización a Charlotte por las durísimas leyes para la comunidad gay aprobadas en Carolina del Norte. Contra el prejuicio y los mensajes inaceptables, Nueva Orleans en su maravilloso carnaval. Un gran mensaje, una excepcional celebración.

Es el All Star de los Warriors, que igualan récord con cuatro representantes (Curry, Green, Durant y Thompson) pero también de su archienemigo deportivo, el Rey LeBron, padre de esta generación de jugadores en su decimotercer All Star consecutivo, todos como titular. Es el máximo anotador de los partidos de las estrellas (291) y en cuanto meta una canasta también será el que más ha anotado (ahora suma 119, como Kobe). Y es también, claro, el fin de semana del morbo por el reencuentro de Russell Westbrook con Kevin Durant tras la salida de este de Oklahoma destino Warriors. Otra vez en el mismo bando, aunque sea por un día, y con todo el planeta NBA pendiente de qué pasará cuando compartan pista… si lo hacen. Westbrook, íntimo amigo además del héroe local Anthony Davis, buscará con su incombustible energía el que sería su tercer MVP consecutivo. Se admiten apuestas.