BOSTON RED SOX

Benintendi es favorito para ser Rookie del Año en 2017

El jardinero de los Red Sox afronta su primer año completo en la MLB con aspiraciones, pero con la dificultad de ser un jugador conocido.

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Andrew Benintendi se ha convertido en el máximo favorito para ser el mejor novato en la Liga Americana en 2017.
Rich Gagnon Getty Images

El 8 de junio de 2015 los Red Sox utilizaban su primera ronda del draft para elegir a un outfielder de la Universidad de Arkansas llamado Andrew Benintendi. El 2 de agosto de 2016, con solo 22 años, el chico debutaba en las Mayores. Un año y dos meses, ese es el tiempo que necesitó Benintendi para arrasar en los distintos niveles de las ligas Menores y saltar directamente desde los Portland Seadogs de AA al ‘Big Show’.

La llegada de un jugador tan joven a la MLB siempre genera ciertas dudas, especialmente en lo que al bateo se refiere. Los pitchers no sólo lanzan mucho más duro, sino que tienen un repertorio bastante más amplio. En la universidad y las ligas de formación se abusa de las bolas rápidas y estas rara vez superan las 90 o 92 millas por hora. Cuando llegas a las Mayores lo raro es que bajen de esas velocidades y además los pitchers empiezan a atacarte con cantidad de lanzamientos a los que no estás acostumbrado.

En los 118 at bats que Benintendi tomó en 2016 demostró estar preparado. Bateó para .295/.359./.476 con dos homers (uno en su primer turno en playoffs) e impulsó 14 carreras. Además, se le vieron buenas piernas y su defensa resultó prometedora. Viniendo del center field parece más que sobrado para defender el pequeño jardín izquierdo de Fenway.

Recientemente Keith Law, de ESPN, y la propia MLB lo han colocado en el primer puesto de su lista de novatos . Esto es la confirmación de lo que para muchos era una certeza: el outfielder es uno de los favoritos para hacerse con el premio de Rookie del Año en 2017.

Y para ello está trabajando durante esta offseason.

Su agente le ha recomendado pasar el invierno en un gimnasio de St. Louis que está especializado en entrenar a jugadores de béisbol. Allí está trabajando especialmente su físico. La idea es que tiene que subir de peso para aguantar los 162 partidos que dura una temporada completa. Parece que va por el buen camino, a mediados de enero ya había ganado unos ocho kilos. Su agente ha manifestado que también necesita mejorar sus at bats.

Es quizás este aspecto en el que más necesita trabajar. Ya hemos comentado que en su primer año en la MLB consiguió un muy buen .295 de promedio de bateo. Lo cierto es que si analizamos sus prestaciones más a fondo podemos ver tuvo ciertos problemas. Benintendi destrozó a los lanzadores diestros (.338 de AVG y .984 de OPS), pero sufrió mucho ante los zurdos. Los ‘southpaw’ sólo dejaron que bateara para .179 y consiguieron poncharlo una de cada tres veces que fue al cajón (K% de 36.4).

Esta tendencia a cometer strike outs y los problemas para identificar buenos lanzamientos han sido otro de los principales problemas de Benintendi en su primer año con los Red Sox. Siempre había sido capaz de conseguir más bases por bolas que strikes y de hecho, su BB/K acumulado tras dos años en las Menores es de 1.33. Pues bien, en la MLB se fue hasta las 25 eliminaciones por strike out y únicamente sacó 10 bases por bolas (BB/K de 0.40).

El trabajo que desarrolle durante la offseason debería ayudarle a corregir estos defectos, pero también se va encontrar con ciertos ajustes en los equipos rivales. Cuando llegó el año pasado a las Mayores se benefició de ser un jugador “desconocido” sobre el que se tenía poca información. Este año los pitchers estarán más preparados y en el campo se le plantearan los siempre complicados “shifts” defensivos.

De hecho, el propio Benintendi ya notó algo de esto en sus últimos at bats de la pasada campaña: “Recuerdo que (en septiembre) vi muchos más lanzamientos off speed de los que me esperaba”.

La gran ventaja de ‘Benibaseball’ es que tendrá toda la tranquilidad del mundo y cero presión. Jugar en un equipo al que se le caen las carreras de los bolsillos le permitirá enfocar cada turno de bateo como una oportunidad para aprender. Por no hablar de mentores de lujo como Pedroia, Betts, Ortiz o el mismísimo Chili Davis, hitting coach de los Red Sox.