CICLISMO

Los mejores momentos de la carrera de Sir Bradley Wiggins

El corredor británico anunció su retirada del ciclismo profesional tras más de 16 años en la élite. Recopilamos los grandes momentos de su carrera.

Los mejores momentos de la carrera de Sir Bradley Wiggins
GETTY IMAGES

Bradley Wiggins ha anunciado oficialmente que se retira del ciclismo profesional. El corredor británico, a la edad de 36 años, pone fin a una dilatada carrera en la que nos ha dejado grandes momentos para el recuerdo. Tour de Francia, medallas olímpicas, algún que otro escándalo extradeportivo... Repasamos los cinco mejores momentos de su trayectoria deportiva.

1º Tour de Francia 2012

"Con la victoria del Tour de Francia me llevo un tesoro", poco más le hace falta añadir al británico sobre su triunfo en la Grande Boucle del año 2012. Es a lo máximo a lo que puede aspirar un ciclista, y Wiggins lo consiguió en su sexta participación. Tras conseguir el tercer puesto en el año 2009 y abandonar en 2011, Sir Bradley llegó a la edición de 2012 pletórico y ganó con absoluta claridad: más de 3 minutos de diferencia con su compañero en el Sky por aquel entonces, Chris Froome, y más de 6 con respecto a Vicenzo Nibali. Casualidad o no, sus acompañantes en el podio aquel año ganarían las próximas ediciones de la ronda gala: Froome en 2013,2015 y 2016, y Nibali en 2014.

Podio del Tour de Francia 2012: Bradley Wiggins, Chris Froome y Vincenzo Nibali.

2º Juegos Olímpicos

Wiggo, con ocho medallas, es el deportista británico con mayor número de metales olímpicos. ¿Hace falta decir algo más? Todo comenzó en Sidney, cuando Wiggins logró su primera medalla, un bronce en el velódromo en la prueba de persecución por equipos. De Sidney a Atenas, donde sumó tres preseas más, y la primera de oro. Así hasta el 13 de agosto de 2016 cuando, en la pista de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, se hizo con su octavo metal, quinto de oro. No tiene rival en el velódromo, ni tampoco en el Reino Unido. No hay nadie más laureado que él en unos Juegos.

Sir Bradley Wiggins, con ochos medallas olímpicas, es el deportista británico más laureado en unos Juegos Olímpicos.

3º Nombramiento de Sir por el Imperio Británico

En una ceremonia en el Palacio de Buckingham, Wiggins, de 33 años por aquel entonces, recibió el título de caballero del imperio británico, honor por el que pasaría a ser llamado Sir Bradley Wiggins. En el acto estuvo acompañado por su esposa y sus dos hijos, que tuvieron que tranquilizarlo al ver cómo temblaba de los nervios. "He ganado una carrera en bici y me siento un poco inferior a todos, de verdad", comentó cuando se le concedió la palabra. Humildad. Merecido premio.

Bradley Wiggins fue nombrado en el palacio de Buckingham caballero del Imperio Británico.

4º El día de su despedida 

Los Seis días de Gante, tierra que le vio nacer allá por 1980. Una prueba mítica del ciclismo en pista en la que Wiggins quiso terminar su carrera deportiva. Lo hizo acompañado de su inseparable amigo Mark Cavendish, y ganando, como no podía ser de otra manera. En una época en la que solo se le relacionaba con el tema de las TUEs, el británico, quizá sabedor de que era su última carrera, no le dio ninguna importancia. Fue su último trabajo y, como siempre, fue elegante y fino. Ganador.

Wiggins disputó su última carrera en los Seis Días de Gante, donde ganó junto a su amigo Mark Cavendish.

5º La cerveza: su otro gran amor

No todos sus grandes momentos iban a ser sobre la bicicleta o alrededor de un velódromo. Como humano que es, aunque no lo parezca por sus éxitos deportivos, Wiggins también es un ganador en sus tiempos libres. En esto caso hablamos de su idílica relación con la cerveza, con la que comparte un estrecho vínculo desde hace ya muchos años y, cuando gana, más. La noticia saltó al concluir los Seis Días de Gante. Según cuentan, Sir Bradley acudió a un bar a celebrar su victoria y, al parecer, no rechazó ninguna cerveza que le dieron: "Conoce muy bien la cerveza belga. Se tomo una, luego otra, luego otra...", explica uno de los allí presentes. Ganador en la pista, en el asfalto y en las tabernas. No deja títere con cabeza. 

Wiggins, con micrófono en mano, en la celebración de la victoria de los Seis Días de Gante.