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Cristiano se abre a una nueva época

MéxicoActualizado a

France Football publicó ayer, en su número consagrado al Balón de Oro, una larga entrevista con el ganador. Cristiano Ronaldo habla por primera vez de la encrucijada en que se encuentra. Sabe que ha de cambiar su fútbol, de hecho lo está haciendo. Sabe que va a tener que administrarse algo, que no puede seguir siendo un Carpanta que devore todos los minutos de todos los partidos. Sabe que sólo así puede prolongar su carrera, que 31 años no son lo mismo que 23, que la fatiga es mayor y el tiempo de recuperación más largo. Tres partidos completos por semana empiezan a pesarle, y le pesarán más todavía según vaya pasando el tiempo.

También en esto se le puede comparar con Messi. El argentino ha perdido algo de aquella electricidad extraordinaria que acompañaba a sus acciones. Ya no le imaginamos marcando un gol como el de Getafe, por ejemplo. Pero le vemos explotar su madurez, su conocimiento, su toque para cambios de juego y para irrumpir en el área, en arrancadas más cortas, pero igualmente acompañadas de un regate inatajable. Cristiano ha optado por lo contrario: sin aquella carrera imparable, que ya no posee, se acerca a la portería. Se va a ver rodeado de más gente, va a tener que desempolvar recursos del juego corto que tiene olvidados.

De que lo consiga o no va a depender que pueda seguir manteniéndole el pulso a Messi, que sí ha dado el paso ya sin menoscabo de su influencia en el equipo. No va a ser fácil, porque meterse más arriba supone mayores dificultades. Amancio me ha confesado muchas veces su tremenda admiración por Puskas, al que casi ponía por encima de Di Stéfano, porque cada año jugaba cinco metros más arriba, al revés de lo común, que es irse hacia atrás con los años. Messi se ha ido hacia atrás para aprovechar unas condiciones de visión, pausa, y pase largo que Cristiano no posee. Él sólo puede remar río arriba, contra el tiempo y contra Messi.