Cincinnati Bengals

Marvin Lewis debe empezar a empacar maletas

Al mismo tiempo hay que abrirle la puerta a la posibilidad de que alguien más pueda llevar a Andy Dalton, A.J. Green y compañía al siguiente nivel.

Marvin Lewis debe empezar a empacar maletas
Rob Carr AFP

Desde cualquier ángulo que se les mire, los Cincinnati Bengals han sido un equipo malo desde que llegaron a la antigua Conferencia Americana en 1968.

No han sido un equipo mediocre. Han sido un equipo malo y y dos viajes al Super Bowl para convertirse en el juguete de Joe Montana no cambian nada.

¿Marca perdedora de por vida? Obvio. ¿Paupérrimo registro en playoffs? Por supuesto. ¿Anillos? ¿Qué es eso?. ¿Tan solo 18 temporadas ganadoras en casi 50 años? Cuenten con ello. ¿Pésimos drafts? Obligatorio.

¿Ven? Los Bengals siempre han sido un equipo malo. Hay maderas que nunca agarran el barniz.

Y como un equipo malo, al momento en que dan ese salto al siguiente nivel, la mediocridad, parecen quedar conformes. Y Marvin Lewis les dio justamente eso: Mediocridad.

Desde su llegada al equipo en 2003, Lewis transformó a un equipo que tenía 12 temporadas consecutivas sin marca ganadora, en un equipo mediocre, capaz de llegar a postemporada y Dios no permita dar un solo paso más.

Su récord de 115-101-3 en 14 temporadas no deja espacio a la duda, su capacidad para perder juegos de playoffs es prácticamente legendaria (0-7), comparable únicamente con la figura de Marty Schottenheimer. Ha desperdiciado talento a raudales.

Ahora, luego de cinco viajes consecutivos a playoffs, con sus consecuentes cinco eliminaciones a la primera oportunidad, los Bengals han dado nuevamente ese paso atrás. Son nuevamente son un equipo malo. Talentoso, golpeado por las lesiones (como todos) y con la incapacidad de cerrar juegos apretados. Sí, malos.

Por lo tanto, es momento de poner fin a la relación. Lewis podrá irse a ser mediocre a otro equipo, hay muchos a los que les vendría bien una buena dosis de mediocridad ¿Quién pensó en los Browns o Jaguars?

Al mismo tiempo hay que abrirle la puerta a la posibilidad de que alguien más pueda llevar a Andy Dalton, A.J. Green y compañía al siguiente nivel. Dudo que alguien esté de acuerdo en que, a estas alturas, Lewis sea el indicado.

La campaña 2016 está perdida, pero Cincinnati tiene las bases sentadas para un futuro brillante de la mano del coach apropiado. Queda claro que Lewis no es quien los llevará a cruzar ese umbral. ¿Por qué esperar otro año? ¿Por qué darle una nueva oportunidad a la novia que ya te ha roto el corazón en siete oportunidades?

Porque eso es lo que hacen los equipos malos, o incluso los mediocres. Toman malas decisiones. Se conforman con lo que tienen, temen que lo que venga pueda ser peor.

Pero ¿qué puede ser peor que la mediocridad?

Solo se me ocurre algo peor y es el miedo al triunfo, a sobresalir. Tener el valor de salir de la zona de confort. Pero creo que casi medio siglo es suficiente. Para los Bengals es momento de apretar el botón antes de que sea demasiado tarde.