NFL 2016

Lo mejor de la semana 12 de la NFL en una foto y una frase

Bengals, Panthers y Cardinals dicen adiós a la temporada salvo que ocurra una carambola inesperada... en esta liga en la que permanentemente suceden carambolas inesperadas.

Lo mejor de la semana 12 de la NFL en una foto y una frase
TOM PENNINGTON AFP

Ha llegado el momento de hablar de cadáveres. Y no me refiero a los esperados, que Browns, 49ers o Bears ya eran zombies desde primavera. Algunos de los gallitos del corral han sido desplumados antes de tiempo. Bengals, Panthers o Cardinals tienen la temporada perdida salvo que se den una serie de acontecimientos extraordinarios. Aunque ahora que lo pienso ¿que es la NFL sino una sucesión interminable de sucesos inexplicables? Vosotros y yo la sabemos muy bien, que por algo vivimos boquiabiertos desde septiembre a febrero. Pasmaos.

Detroit Lions 16 – Minnesota Vikings 13

La NFL debería reglamentar el himno de EEUU, que lleva demasiado tiempo convertido en despelote. Desde hace algunos años se ha transformado en un catálogo de aullidos y gorgoritos con los que cada intérprete quiere redescubrir América, y provocar que los reactores lleguen tarde a su cita. Sin embargo, Aretha Franklin, genial como siempre, decidió convertirlo en una sinfonía interminable, casi como un mitin de Fidel Castro. Pero si el himno fue largo, Bradford siempre se quedó corto. Y la única vez que intentó ir más allá, desafinó con un gallito que rompió los tímpanos a los vikingos.

Dallas Cowboys 31 – Washington Redskins 26

Hacía mucho tiempo que no vivíamos un indios contra vaqueros tan intenso, con Reed volviendo después de muerto para resucitar a los suyos, Josh Norman intentando sacar de quicio a Dez Bryan como única solución para pararle, Sean Lee convertido en un gigante que lidera una defensa que ya no parece tan pequeña y Kirk Cousins ganándose un contrato de estrella con cada pase completo. Pero al final, detrás de tanta fanfarria, Elliott y Prescott movieron los hilos a su antojo mientras contemplaban el universo desde sus púlpitos.

Indianapolis Colts 7 – Pittsburgh Steelers 28

La esperada masacre se quedó en abuso consentido por inevitable. Y los Colts, que sabían que no podían impedirlo, decidieron relajarse y usar vaselina. Que con Tolzien a los mandos, y un Vontae Davis maltrecho cubriendo al hombre a Antonio Brown, lo mejor que podía pasar era que perdieran por 21 y a otra cosa, mariposa.

Atlanta Falcons 38 – Arizona Cardinals 19

No sé si los Falcons son aspirantes reales al anillo. Pero sí que estoy seguro de que su ataque es el más espectacular, imaginativo y demoledor de los últimos años (y mira que ha habido ataques buenos últimamente). Cada jugada ofensiva es una delicatessen que merece ser paladeada, cada ajuste un milagro, y el año que viene va a haber bofetadas por fichar a Kyle Shanahan como entrenador principal. Además, os doy un dato que me sopla Pepe y que me encanta: Matt Ryan batió un récord impresionante el domingo, y se convirtió en el primer quarterback de la historia que supera las200 yardasde pase en 50 partidos consecutivos.

Baltimore Ravens 19 – Cinncinati Bengals 14

Justin Tucker sí que la sabe meter, y muchos de los kickers de la NFL deberían llamarle para que les cuente el secreto de su viagra. Enchufó tres field goal de más de50 yardas(uno de 57), saludó desde los medios como un torero, y al final del partido salió a hombros y por la puerta grande, con las dos orejas y el rabo de un tigre que definitivamente está muerto.

Buffalo Bills 28 – Jacksonville Jaguars 21

Los Jaguars por fin hicieron una cosa bien. Cerraron la carrera de McCoy y le dijeron a Rex Ryan “si quieres ganarnos, tendrá que ser con los pases de Tyrod Taylor”. Tres horas después, los Bills habían ganado, McCoy había conseguido102 yardasy dos touchdowns e, inexplicablemente, Gus Bradley seguirá una semana más tocándose el mentón en la banda de Jacksonville. ¡Paqueeeeeeteeeeeeeee!

Chicago Bears 21 – Tennessee Titans 27

La historia de los perdedores está salpicada de malas decisiones, y cada vez está más claro que la apuesta de Chicago por Fox, dejando marchar a Adam Gase, es la enésima pifia de una franquicia que el año que viene tendrá que empezar de cero al más puro ‘estilo Browns’. Además, su plantilla está sufriendo tantas bajas por partido, que a veces me pregunto si, en vez de lesionando, se están fugando.

Cleveland Browns 13 – New York Giants 27

No os habéis dado cuenta, pero Eli Manning ha decidido guardarse tooooodo el inmenso talento que le queda, para dar el campanazo en postemporada, y ganar el tercer anillo con el que adelantará a su hermano como el más guay de la familia. Mientras, se limita a lanzarle a Odell Beckham los pases justitos para ganar cada semana sin que afecte a sus capacidades futuras (que alguien le ha dicho que el talento no es infinito y él no quiere malgastar el suyo)… Por eso, casi le da un soponcio cuando su receptor se fue del partido con el pulgar maltrecho (“si lo sé no me reservo”), y recuperó la alegría cuando regresó indemne. Lo malo es que los Browns no se están guardando nada. Son así sin maquillaje.

Houston Texans 13 – San Diego Chargers 21

Algunos dicen que las comparaciones son odiosas. Os confieso que siempre me ha parecido una chorrada. Solo hay que comparar a Brock Osweiler con Philipe Rivers para entender por qué los Chargers ganaron sin despeinarse a unos impostores que lideran su división sin gracia ni salero. El quarterback de los Texans es, muchos domingos, el ejemplo palmario de que en ocasiones un jugador empeora gravemente a un equipo.

Miami Dolphins 31 – San Francisco 49ers 24

No me voy a quedar con la sexta victoria consecutiva de los Dolphins, ni con que llegó de milagro ante unos pícaros 49ers. Prefiero centrarme en Kiko Alonso, que convirtió el partido en una guerra personal contra Fidel Castro a costa de Colin Kaepernick… y ganó por goleada. El quarterback de los Niners no eligió un buen día para airear héroes ni ideologías (pocas horas antes de la muerte de Fidel), y menos jugando en Miami. Casualidades.

New Orleans Saints 49 – Los Angeles Rams 21

Jared Goff ya ha aprendido su primera lección amarga en la NFL: “no hay que cabrear a Brees bajo ningún concepto”.

Tampa Bay Buccaneers 14 – Seattle Seahawks 5

Cuando muchos empezábamos a pensar que la línea ofensiva de Seattle había resucitado para convertir a su equipo en el máximo favorito de la Nacional, llegaron los Bucs y, seis sacks y muchos otros atropellos al quarterback después, demostraron que todo era un decorado de cartón piedra. Y ahora volvemos a preguntarnos si Wilson será capaz de terminar sano su temporada, o si todo fue solamente un espejismo.

New York Jets 17 – New England Patriots 22

Fue uno de esos días en los que los jugadores de los Patriots se dejan llevar, resuelven el partido sin taquicardias con un par de series perfectas en el momento adecuado, se marchan a vestuario, se duchan bostezando, llegan a sus casas, le dan un beso amoroso a sus mujeres, y ante la pregunta “¿Qué tal en el trabajo?”, responden sin inmutarse: “cariño, un rollo; como siempre”. Y esas es una de las razones por las que casi todo el mundo les odia. Dicho lo cual, o mejoran su defensa o terminarán desahuciados por impago de hipoteca.

Oakland Raiders 35 – Carolina Panthers 32

Un dedo dislocado fue suficiente para que todos confirmáramos lo decisivo que es Derek Carr para estos Raiders. Y ese dedo recolocado en su sitio fue todo lo que necesitó Oakland para terminar con casi todas las opciones de los Panthers para entrar en postemporada. Por otro lado, sería estupendo que alguien le recordara a Cam Newton que los pases de dos yardas también son legales. Tampoco le pedimos que se parezca a Bradford, pero un pasecito corto al año no hace daño.

Denver Broncos 27 – Kansas City Chiefs 30

Dicen que en Oklahoma hay un científico que ha descubierto la fórmula para despegar a los Chiefs. Según él, les liquida de verdad, impidiendo que vuelvan a brotar cuando menos se espera, para dejarlo todo pegajoso. Pero no es verdad. Los únicos que saben la fórmula están en Tampa y no aseguran que pueda funcionar más de una vez. Y como guinda con recochineo, ellos terminan ganando en el último segundo, con un gol por la escuadra de un brasileño que la puso justo en el sitio al que nunca llega el portero. ¡Estamos locos!

Philadelphina Eagles 13 – Green Bay Packers 27

Sé que muchos aún no lo creéis, pero ya están aquiihhhiiiiiiiiii.