SUNDAY NIGHT FOOTBALL

Kelley y Cousins le propinan a los Packers una nueva derrota

La ofensiva de los Redskins lució imparable ante Green Bay, que cayó por cuarto juego consecutivo gracias a su porosa defensa

Kelley y Cousins le propinan a los Packers una nueva derrota
Rob Carr AFP

Kirk Cousins y Aaron Rodgers cumplieron con el duelo de pistoleros que habían prometido, al intercambiar balazos a la primera oportunidad.

Pero el surgimiento del novato Robert Kelley, y sus tres touchdowns, dos de ellos con menos de minuto y medio de diferencia en el cuarto periodo, fueron suficientes para que los Washington Redskins liquidaran 42-24 a unos Green Bay Packers que no son capaces de poner el auto a punto.

Cuando no es una cosa, es otra. Y ahora, su temporada está en serio peligro.

El domingo por la noche la ofensiva no fue el problema de Green Bay. Rodgers hizo su trabajo con tres pases de touchdown y mantuvo las cadenas en movimiento toda la noche. Pero también lo hizo Washington, y es justo decir que lo hizo de mejor forma, más consistente y más espectacular.

Kelley y Cousins son tan solo los más recientes en brillar ante la porosa defensiva de Green Bay.El quarterback de Washington completó 21 de 30 envíos para 375 yardas y tres touchdowns, mientras que el back novato de los Skins acumuló 137 yardas por tierra.

El hecho de que su gran noche venga ante una defensa que ha recibido 153 puntos durante sus cuatro derrotas consecutivas no le resta ningún mérito al quarterback de los Redskins, quien completó pases de touchdown de 17 yardas a DeSean Jackson en la primera mitad, de 44 yardas con Jamison Crowder y de 70 yardas con Pierre Garcon, este último para colocar la pizarra 29-17 a inicios del último cuarto.

Kelley completó la obra con carreras de 10, 1 y 4 yardas, las últimas dos con diferencia de 1:24 en el cuarto periodo, cuando Washington aprovecho el primer gran error de la noche, un fumble de Jared Cook que Josh Norman provocó de forma brillante, en un momento en el que Rodgers amenazaba con otro de esos momentos mágicos que han marcado su carrera.

Pero Kelley congeló esas aspiraciones con su escapada de 66 yardas y el touchdown a la siguiente jugada. La noche de Rodgers, quien peleó palmo a palmo con sus 351 yardas y su propia dotación de jugadas grandes, había terminado.

A los Packers les quedan seis semanas para darle un vuelco a un equipo que tiene cuatro derrotas consecutivas ante rivales de la talla de Falcons, Colts, Titans y Redskins. En todos esos partidos, han conseguido al menos 24 puntos, pero Rodgers no puede solo y en este momento es así como se siente, sin el respaldo de un equipo cuyo peso colectivo lo ha vencido.

En contraparte, los Redskins vienen de sacar su segundo triunfo de calidad en semanas consecutivas y se inflan el pecho de confianza antes del juego de Acción de Gracias en el que viajarán a Dallas para definir mucho más que otro capítulo en la añeja rivalidad.