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Simeone tiene una duda y Zidane, otra

México

Si la Copa o la Champions no lo remedian, el de esta noche será el último derbi en el Calderón. Al aficionado se le agolparán los recuerdos. La rivalidad entre los dos grandes clubes madrileños data de hace ya más de un siglo, y este estadio ha sido testigo de la misma durante los últimos cincuenta años. Una rivalidad que se nos aguó durante ese tiempo, aún no lejano, en el que el Atlético perdió comba. Pero aquello ya pasó. Simeone reactivó al equipo y la ciudad recuperó algo entrañable. Ojo al dato: en las apuestas, se paga mejor la victoria del Madrid que la del Atlético. Y más caro el gol de Cristiano para abrir la tarde que el de Griezmann.

Y eso que el Atlético llega a este partido con una especie de duda existencial: la posición de Koke respecto a Gabi. Hasta ahora, el Atlético se había asentado en la media sobre una pareja de, digamos, quitadores. Gabi y otro. Koke jugaba por fuera. Ahora Simeone juega con Gabi y Koke en la pareja central, combinando quite y juego, y así hay lugar para otro hombre de buen pie en una banda. Mejor juego, mejor ataque, pero Gabi se ha quejado de que con eso se pierde solidez. A Simeone le chocó la declaración y habló con él. Es el capitán. Me pregunto qué hará hoy Simeone. Me imagino que seguir con la fórmula reciente.

En el Madrid vuelve Sergio Ramos, ‘la bicha’ para los atléticos. Sus dos goles en sendas finales han marcado la historia reciente de ambos clubes. La duda es Benzema, aún entre algodones. La entrada de Lucas Vázquez para completar la delantera con Cristiano y Bale ofrece ventajas, por su desborde y su trabajo, pero a saber. Al Madrid le da paz saber que está Modric, aunque aún no le veremos en su mejor versión. La lucha en el centro del campo marcará el partido, pero lo decidirán los de las instancias finales: Cristiano, Griezmann, Bale, Gameiro, Torres... y los porteros. Todo junto debe hacer un buen partido. La ocasión lo merece, por si es despedida.