Solventada la ‘Operación Rakuten’, toca pasar pantalla: renovar a Messi

Siguiente pantalla. El Barcelona finalmente ha logrado un triple combo indiscutible: firmar un gran contrato publicitario por su camiseta, alejar, ni que sea momentáneamente, la sombra de Qatar como socio principal del club que incomodaba a muchos de los seguidores que entendían otra manera de sentir la entidad y subir de manera sustancial los ingresos del club, como mínimo hasta el 2021, con lo que se gana margen para acometer el proyecto del Espai Barça y se evitan las estrecheces que marcaba el dichoso EBITDA y el Fair Play Financiero para poder fichar y que no se repita lo que pasó el invierno pasado con la frustrada operación de Nolito. Pero el trabajo no está hecho, ha llegado la hora de pasar a la siguiente pantalla: Renovar a Messi.

Discreción. Uno de los grandes logros de la Operación Rakuten ha sido la discreción. Las negociaciones se han llevado en secreto y hasta el desenlace de las mismas no se supo qué compañía sería la agraciada ni los términos del acuerdo. Les ha llevado su tiempo y puede que hayan malgastado un año en la prórroga del contrato con Qatar, pero es innegable el sigilo con el que se ha manejado un tema tan complejo. En el caso de Messi la negociación no podrá ser tan discreta. De hecho, ni ha empezado y las cartas parecen claramente marcadas y se anuncian en grandes caracteres tipográficos.

Los tiempos. La situación está clara y será Leo el que marque el ritmo de la negociación. Ningún lado de la mesa duda de la predisposición de las partes. El jugador está a gusto en Barcelona, se ve valorado, es feliz con su familia y forma parte de un proyecto ganador en el que no debe de responder por todo, como le pasa con la selección argentina. El club, por su parte, está dispuesto a sentarse cuanto antes mejor. Dejando aparte la calidad del jugador, nadie en su sano juicio quiere pasar a la historia del club como el presidente que perdió a Messi. No habría gruta en Kandahar donde pudiera esconderse el culpable.

Estrategia. Pero Messi está jugando con el tiempo dejando que el resto de compañeros mejoren sus fichas. Renovó Busquets, le siguió Neymar y ahora los objetivos son Ter Stegen, Rakitic y Suárez. El ‘10’ aguarda turno pacientemente sabiendo que es el mejor y que su renovación va a ser, merecidamente, faraónica. Por eso, el contrato con Rakuten era vital para el club. Ya tienen con que seducir a Leo.