Cinco cosas que pienso

'Sleepless in Seattle' viendo a Russell Wilson y Tyrod Taylor

Russell Wilson y Tyrod Taylor, dos grandes quarterbacks jóvenes, volvieron a enfrascarse en un duelo similar a los que inmortalizaron en la liga universitaria.

'Sleepless in Seattle' viendo a Russell Wilson y Tyrod Taylor
JONATHAN FERREY AFP

No sé si os pasa a vosotros. Yo, cuando estoy leyendo un libro de esos apasionantes, de los que te cuesta dejar, como el de ahora, escrito por Stephen King sobre una persona que viaja al pasado a evitar el asesinato de John F. Kennedy, apuro todo lo que puedo. Tanto, que suelo quedarme dormido sin haberme metido en la cama. Obviamente, el cuerpo protesta y uno se acaba despertando y es atacado impunemente por el insomnio. Si esto ocurre el lunes o el jueves por la madrugada es todo un chollo. Porque, para conciliar el sueño de nuevo, nada viene mejor que poner el inicio del partido de fútbol americano de turno de la NFL.

Anoche, sin embargo, no fue un mero partido, sino un partidazo, tanto que, irónicamente, luché para no volverme a dormir antes de que concluyera el gran duelo entre Seahawks y Bills, trasladándome no al pasado, pero sí casi hasta la película protagonizada por Tom Hanks y Meg Ryan, aquella que a las mujeres les encanta y los hombres ven tremendamente cursi, Sleepless in Seattle.

Todos esperábamos un gran duelo defensivo y, por el contrario, los ataques, a pesar de no estar en su mejor forma, encontraban a inicios del choque la manera de avanzar una y otra vez sin que las retaguardias pudieran impedirlo. Russell Wilson y Tyrod Taylor, dos grandes quarterbacks jóvenes enfrascados en un duelo similar a los que inmortalizaron en la liga universitaria, cuando el primero defendía los colores de North Carolina State –antes del traspaso a Wisconsin- y el segundo, de Virginia Tech. Aquellas veces Taylor se impuso. En Seattle, Wilson rió el último.

El pasador de los Seahawks encontró la manera de hacer funcionar un ataque en que sus running back solo aportaron diez yardas de carrera. Mucha culpa tuvo un inconmensurable Jimmy Graham, quien no solo realizó dos recepciones de touchdown, sino que consiguió ambas atrapando el balón con una sola mano. Del otro lado, ¡cómo me impresionó Taylor! El quarterback de los Bills llegó a sumar más de 190 pases consecutivos sin lanzar una intercepción, hasta que anoche se tropezó con Richard Sherman. A pesar de tener su grupo de wide receivers diezmado, Taylor encontró la manera de hacer más daño a la genial defensa local que ningún otro quarterback de la NFL esta temporada.

El festín atacante concluyó la primera mitad con un resultado inesperado a favor de Seattle, 28-17. Sin embargo, en la segunda parte las defensas impusieron su ley y el bagaje anotador quedó limitado en once puntos (3-8 afavor de los Bills), todos ellos marcados en el último periodo.

Si las defensas deciden los partidos, generalmente The Legion of Boom es la que acaba sometiendo al rival. Sin Marshawn Lynch y con una línea de ataque totalmente inexperta, la labor de la retaguardia de los Seahawks está siendo esta temporada todavía más importante que en las anteriores. La defensa de Seattle intenta igualar un récord de la NFL, impuesto por Cleveland en los años 50, siendo la que menos puntos encaja en toda la liga por quinto año consecutivo. Y está en el camino, a pesar de las lesiones de Kam Chancellor y Michael Bennett. Al igual que contra Miami y Atlanta, por tercer vez en los cuatro partidos que ha jugado Seattle este año en casa, The Legion of Boom tuvo que detener un último drive rival para preservar la victoria. El final fue apoteósico. Taylor y compañía convirtieron un tercero y 21 y llegaron a tener primero y goal, estando solo seis puntos por detrás. Pero los Seahawks supieron sufrir y pararon en cuatro ocasiones al ataque de los Bills para firmar una victoria, 31-25, que los afianza en la primera plaza de su división.

Cinco cosas que pienso:

1. Pienso que si me dieran a escoger solo a un jugador de toda la liga para convertirlo en la persona encargada de retornar chuts en mi equipo me decantaría por Tyler Lockett.

2. Es genial la aplicación del Game Pass que permite seguir los partidos en diferido y además resumidos, pero pienso que no hay nada como ver un duelo de la NFL en directo, anuncios de televisión incluidos.

3. Cada semana tenemos nuevas pruebas de que la NFL es la liga deportiva más igualada del mundo. Pienso que la siguiente es contundente: justo en el ecuador de la campaña 17 de los 32 equipos tienen tres o cuatro partidos ganados. Vamos, que la lucha por llegar a los playoffs no puede estar más abierta.

4. Pienso que México D.F. verá algo que Londres jamás ha tenido tras dieciséis encuentros disputados en tierras británicas: dos líderes de división enfrentándose en un partido internacional de la NFL.

5. Pienso que tras la espectacular victoria lograda en Minnesota quedó claro que Detroit es el equipo a batir en la División Norte de la NFC.