LAKERS 119 - SUNS 108

Ni la magia de Booker (39) frena a unos 'Baby Lakers' en racha

Tres victorias seguidas y en positivo por segunda vez en dos semanas. Los de Walton divierten y se divierten sobre el parqué.

Madrid
0
Ni la magia de Booker (39) frena a unos 'Baby Lakers' en racha
lakers

Sin grandes actuaciones, sin egoísmos y victoria tras victoria. Sí, hablo de los 'Baby Lakers' de Luke Walton. Después de vivir los tres peores años de la historia de la franquicia de forma consecutiva (desde el traslado a California), jugadores, técnicos y aficionados llevan de fiesta desde que empezó la temporada. Y es que por segunda vez desde diciembre de 2013 (la primera fue el 1-0 de este año), Los Angeles Lakers acumulan más triunfos que derrotas. Sienta bien, eh.

Con Lou Williams (14 puntos) y Nick Young (22+7) en la mejor de sus versiones y apoyados en un grupo de cinco jovenzuelos que no suman ni 10 temporadas de experiencia (Julius Randle, Jordan Clarkson, D'Angelo Russell, Larry Nance, que sufrió una conmoción y tuvo que abandonar el choque, y Brandon Ingram), los Lakers vuelven a disfrutar sobre el parqué, y con ellos una afición que merecía un respiro después de tres años en el pozo. Un pozo del que, precisamente, intentan escapar también unos Suns que, tras dos victorias de infarto consecutivas (Blazers y Pelicans), no pudieron culminar una remontada que habría sido la mejor pieza compuesta hasta el momento del veinteañero de Devin Booker.

Tiene el don. Es la mejor manera que se me ocurre para explicar lo que es y podría llegar a ser el ex de Kentucky. Después de lograr la mejor marca de su carrera con una actuación soberbia en Nueva Orleans (38), Booker se volvió a poner el traje de superestrella para devolver a los Suns a un partido que no arrancaron bien y que perdían por 13 puntos a 90 segundos del final del tercer cuarto.

Tres minutos (entre el final del tercero y principio del cuarto) le bastaron al escolta para fulminar la diferencia. Del 83-70 al 83-81, un 11-0 de parcial en el que anotó cuatro tiros (nueve puntos) sin fallo. Simplemente, tiene ese don.

Booker se fue hasta los 39 en la noche del domingo (29 en la segunda mitad), consiguiendo batir la mejor marca de su carrera por segundo partido consecutivo y convirtiéndose en el jugador más joven de la historia de la Liga (20 años y siete días) en anotar al menos 38 en partidos seguidos. Pero esta vez no pudo acompañar su gran actuación con un triunfo y los Suns perdieron su quinto encuentro en siete intentos. T.J. Warren añadió 22 a su ya gran campaña.

Los Lakers escaparon con la victoria, tercera consecutiva (Hawks, Warriors y Suns), gracias en parte a una jugada de cuatro puntos de Nick Young y a un triple final de Jordan Clarkson (18) que remató la faena a pase de un Julius Randle (18+5+4 en nueve tiros) siempre protagonista en los finales de partido. D'Angelo Russell sumó ocho de sus 11 en el último cuarto (2/11 en tiros) y vio como un aficionado repetía su 'Ice in my veins' en el Staples tras ganar 35.000 dólares con un tiro desde el centro del campo. La ciudad de Los Angeles se vuelve a teñir de púrpura y oro.