GRUPO G | BRUJAS - OPORTO

El Porto de los mexicanos no tiene margen de error en Brujas

Los de Nuno se juegan su superviviencia en la Champions: si pierden casi dirán adiós. Diogo Jota será titular. El Brujas llega a la cita en apuros: cero puntos y ocho lesionados.

El Oporto se la juega en Bélgica. “No tenemos margen de error. El equipo es consciente de lo que hay”, resumió contundentemente Nuno. Los portugueses están donde quizá no se esperaban a estas alturas de Champions, con un punto de seis en un grupo aparentemente accesible para ellos. Si cae ante el Brujas prácticamente dirá adiós a la competición, así de crudo: “Es un duelo decisivo”.

De exportero a exportero, Preud’homme —jugó de 1994 a 1999 en el Benfica— también hace cuentas, pero por ahora las que le importan son las que atañen a sus jugadores disponibles. El fin de semana no pudo contar con once de sus jugadores, casi media plantilla de baja por lesiones y enfermedades varias. Para esta noche quizá recupere efectivos. Limbome, Felipe Gedoz y Vormer, aquejados de una gastroenteritis, han entrado en la convocatoria y parece que sí podrán jugar. Izquierdo, Rafaelov, De Bock, Engels, Diaby, Bruzzese y Mechele se quedan en la enfermería. Malas señales para un duelo también relevante para el campeón belga, que sigue con cero puntos y cero goles y aspira al tercer puesto.

El Oporto eso lo lleva mejor, porque además el sábado pudo rotar ante el Gafanha (de tercera categoría) en Copa. Para los retos importantes como el de hoy, Nuno va configurando su once de gala tras darle muchas vueltas. Casillas sí es fijo y en Brujas jugará su partido oficial número 1.021, uno más que Zubizarreta, el portero español que más hasta el momento. En defensa, la duda está en el lateral derecho: Layún o Maxi Pereira. En el medio mandará Óliver y en ataque gana enteros Diogo Jota. El extremo cedido por el Atlético está aprovechando las oportunidades (“Tiene mucha movilidad, eso nos ayuda”, dijo Nuno) y ha adelantado al español Adrián, a Brahimi y a Corona, que optaban a ese hueco que quedaba libre en el once.