BALONCESTO | ESPAÑA 92 - FRANCIA 67

Una España imperial aplasta a Francia y está en semifinales

Exhibición de la Selección, con una defensa extraordinaria, ante una Francia desbordaba. Mirotic, letal. En semifinales, Estados Unidos o Argentina.

Una España imperial aplasta a Francia y está en semifinales
EMMANUEL DUNAND AFP

Si es que tiene que ser el último baile, que eso habrá que verlo, será en el mejor escenario posible, el que se merece esta gente, eterna Selección que, por terceros Juegos Olímpicos consecutivos, luchará por una medalla después de derrotar, por baloncesto y corazón, a una Francia inferior en juego y voluntad: somos más grandes. Y si es que tiene ser el último baile será, probablemente, en la tercera guerra de los mundos contra Estados Unidos. Si alguien piensa, vistas las maravillosas finales de Pekín y Londres, que este grupo de jugadores va a salir entregados, ni los conoce ni conoce especialmente a su líder. Pau Gasol fue saludado por cada uno de los miembros del Dream Team después de la final de 2012 mientras el pívot de Sant Boi apenas podía levantarse de la silla. Gasol ha aguantado estos cuatro años más en la Selección, y ha realizado exhibiciones como los 40 puntos del año pasado en Lille, para tener otra oportunidad, una más, de alcanzar el oro olímpico. Su superación, su gloriosa trayectoria con la Selección lo merecía.

Por suerte, en este viaje a Pau, generoso en el esfuerzo defensivo ante Francia (ojo que acabó con un gemelo tocado) le han acompañado socios maravillosos como Navarro, Felipe, Rudy, y otros que se han unido por el camino como Nikola Mirotic, que lanzó a España a semifinales con una actuación memorable, casi perfecta: 23 puntos cuando se jugaba de verdad el partido. Su actuación, en brillantez, estuvo a la altura de la de su entrenador, Sergio Scariolo. Criticado tantas veces, el italiano, dos Eurobasket y una medalla de plata olímpica, volvió a dar un clínic defensivo. Obligó a Francia a terminar casi todas sus jugadas cerca de la canasta con sus jugadores de menos talento. Allí les esperaba Gasol. Allí ganó el partido y allí alcanzó la semifinal España.

España hizo un primer cuarto más que correcto, mejor por sensaciones que por marcador, sobre todo considerando que Gasol se quedó a cero en el casillero y, lo que es peor, con algún síntoma de no estar pleno. A excepción de la salida magistral de Tony Parker, qué lujo es verlo aún sobre la madera aunque ya no pueda mantener su juego de máximos durante mucho tiempo, Scariolo volvió a tirar de pizarra para incomodar a Francia. Rudy, con el viento todavía favorable del partido ante Argentina, y Mirotic, fueron las fuentes anotadoras de España. España abrió una primera brecha (17-10) que fue sofocada por De Colo antes del final del primer cuarto (19-16).

Gasol no supo qué hacer con un balón y se la jugó sin demasiada convicción. Luego pareció algo frustrado y Scariolo detectó cierto cansancio. Pau estaba haciendo un esfuerzo súper en defensa y lo notaba en los ataques. Fue el momento de Wlly Hernángomez, que colaboró en la segunda escaramuza de rotura de España. Willy reboteó, leyó los bloqueos, anotó fácil y hasta se jugó alguna al poste. ¡Qué descaro! España se puso 27-17 y tuvo que salir otra vez Tony Parker a apagar el fuego (27-22). Salió Ricky porque Sergio no podía con el eterno base de los Spurs, le frenó e hizo correr a España que, con la primera canasta de Gasol en el partido a 1:34 del descanso al que la selección se fue con la máxima diferencia del partido (43-30) y las mejores sensaciones del torneo pero con una infinidad de minutos por delante.

Cada vez había más ruido en el Carioca Arena, esa cancha que parecía después del partido de Brasil que se volvería maldita y va camino de ser otro pabellón de los sueños. Mirotic salió como una moto en la segunda parte. Siete puntos consecutivos para disparar la diferencia hasta los 17 puntos con España encendido en defensa, liderado por Pau Gasol. Hubo que recordar aquella frase que Pepu Henrnández le decía en aquellos entrenamientos de Bahía Sur: “La zona es tu castillo”. Pau estuvo imperial atrás, Mirotic adelante, Willy en las dos canastas y a España le sobró el último cuarto para despedir, tal vez para siempre, a los Parker, Pietrus y Diaw de la selección gala. Y para dar descanso incluso a ese gemelo tocado de Gasol. El viernes nos espera otra guerra. Tal vez, la tercera guerra de los mundos.