Río 2016

Los clavados tampoco redituaron y México sigue sin medallas

Aunque los clavadistas tricolores siguen estando entre los mejores del mundo, este lunes eso no fue suficiente para conseguir la primera medalla en Río 2016.

Los clavados tampoco redituaron y México sigue sin medallas
Quinn Rooney Getty Images

La esperanza era alta, la presión aún más. Los clavadistas mexicanos Germán Sánchez e Iván García tenían una dura tarea para repetir la medalla conseguida en Londres 2012 y debían tener ejecuciones casi perfectas para entrar en la historia. No estuvieron perfectos, pero tampoco estuvieron mal; simplemente no les alcanzó para subir al podio.

Que México se convirtió en una potencia de los clavados es innegable. Que los chinos son una superpotencia lo es aún más. Hoy en el Centro Acuático María Lenk el poderío de la República Popular China fue evidente y tuvieron una ventaja muy superior a cualquiera de sus rivales con realizaciones espectaculares, incluso superando a Estados Unidos que fue el único país que intentó poner en aprietos a Chin y Liu.

Pero no siempre se corre en solitario y hoy Gran Bretaña y Alemania llegaron para demostrarle a México que la medalla no era un hecho. La pareja tricolor nunca pudo tener una posición de podio al acabar las rondas. Siempre fueron los teutones o los británicos quienes pusieron en cuestionamiento el metal nacional. En las tres primeras rondas fue Gran Bretaña quien aseguraba el bronce, ya en la quinta ronda fue Alemania quien entró y ahí fue imposible sacarse a ambos de encima. La historia ya estaba escrita y no se repetiría la medalla en clavados sincronizados en plataformas de 10 metros.

En lo deportivo no se puede reprochar nada, en las declaraciones sí. Tal como Aída Román, a algunos deportistas mexicanos les sigue faltando ese pequeño paso para ser un atleta de élite en toda la extensión de la palabra. Ivan García, al terminar la prueba, comentó que estaba tranquilo que después de todo ya tenía una medalla en casa...que se escapen las medallas, pero nunca la humildad y la autocrítica.