Mundial 2026

La historia de la “Cuauhteminha”: el arte de jugar con mochila

Nacida en una coladera de Azcapotzalco, la Cuauhteminha de Cuauhtémoc Blanco se volvió icónica en los Mundiales.

Cuauhtémoc Blanco regresó del retiro para jugar un último encuentro con las Águilas a sus 43 años de edad. Sucedió un sábado 5 de marzo del 2016, el rival fue Monarcas Morelia. Estaba previsto que Ignacio Ambriz, técnico de ese entonces del América, utilizará al 'Cuau' por 5 minutos o menos, pero el buen nivel que mostró el 'Temo' sorprendió a más de uno y terminó por disputar 37 minutos. A los 8' de juego, Blanco hizo vibrar como pocas veces a la multitud del Azteca, desde fuera del área desparramó a dos defensivos purépechas, bombeó el balón y la estrelló en el travesaño, fue la jugada más cercana al gol que tuvo el oriundo de Tepito en su partido de despedida.
OSVALDO AGUILAR
Ciudad de México Actualizado a

Hay jugadas que trascienden el partido y se convierten en parte de la cultura del fútbol. La Cuauhteminha, creada por Cuauhtémoc Blanco, es una de ellas: un movimiento nacido en el barrio de Azcapotzalco que terminó marcando a toda una generación especialmente en Corea del Sur.

El propio origen de la jugada está lejos de los estadios. En una cancha de concreto frente al edificio 27 de la Unidad Familiar Tlatilco, una coladera destapada obligaba a los niños a improvisar formas de recuperar el balón. Ahí, entre cascaritas y rebotes incómodos, nació el movimiento.

El origen callejero de una jugada histórica

En ese entorno creció Cuauhtémoc Blanco, quien no destacaba por físico o velocidad, pero sí por talento puro con el balón.

“Ahí la aprendió, en Tlatilco, porque la pelota caía en la coladera y la sacaba con los pies, brincando”, recordó Javier Arias, uno de sus primeros entrenadores.

Lo que empezó como una solución improvisada se convirtió en una firma futbolística que más tarde aparecería en los escenarios más grandes del mundo.

Francia 1998 y la jugada que sorprendió al mundo

La Cuauhteminha explotó a nivel internacional en el Mundial de Francia 1998, en el partido ante Corea del Sur. Con dos rivales encima, Cuauhtémoc Blanco saltó con el balón entre los pies y dejó una de las imágenes más recordadas del torneo.

En 2002, la repitió ante Italia, dejando atrás a defensores de élite como Gianluca Zambrotta y Fabio Cannavaro.

La historia de la “Cuauhteminha”: el arte de jugar con mochila
El jugador participó en tres Mundiales (1998, 2002 y 2010). Es el tercer máximo goleador de la historia de la selección mexicana con 38 goles en 119 partidos. Bob Levey

El recuerdo que no se borra en Corea del Sur

A casi tres décadas de aquel momento, la Cuauhteminha sigue siendo tema de conversación en Corea del Sur, especialmente cada vez que enfrentan a México.

“Sentimos que nos humilló un poco. Por eso seguimos recordándolo”, reconoció Sunwoo Park, periodista de la cadena KBS.

La percepción no es exagerada en ese país. Para muchos, la jugada es conocida como el “salto de la rana”, una referencia que mezcla sorpresa y respeto.

“Es una de las jugadas más icónicas en la historia de los Mundiales. Para nosotros fue una sorpresa absoluta”, explicó Oh Myeong-eon, de Yonhap News.

Un legado que nació en la calle y llegó al Mundial

Lo que comenzó en una coladera destapada en Azcapotzalco terminó convertido en una de las jugadas más reconocibles de las Copas del Mundo.

Noticias relacionadas

La Cuauhteminha no solo definió a Cuauhtémoc Blanco como jugador, sino que también dejó una marca cultural en países donde el gesto aún se recuerda con mezcla de admiración y dolor competitivo.

¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Mundial