HISTORIA

Por qué los automóviles equipaban floreros en el interior

Este elemento inició como una necesidad en las cabinas de los vehículos, hace muchas décadas.

¿Por qué los automóviles equipaban floreros en el interior?

Si bien el Volkswagen Beetle es el auto más reconocido por ser equipado con un florero en la cabina, específicamente en el tablero, esta tradición de poner flores naturales o artificiales es mucho más añeja de lo que se pensaría.

Más allá de agregar un poco de color y alegría a los viajes diarios en los vehículos, el adornar con flores el interior se remonta al nacimiento de la industria del automóvil.

Se dice que los jarrones en los automóviles comenzaron a aparecer a fines del siglo XIX no como ornamento, sino por necesidad. Y es que, los floreros llenos de flores frescas y fragantes, sirvieron como ambientadores para ayudar a cubrir los olores del motor y el aroma de los propios pasajeros.

Ante la necesidad de portar flores el interior de los autos, de inmediato, los floreros o jarrones pasaron de lo simple a lo extravagante, y se volvieron en un accesorio de decoración en los automóviles.

No obstante que con el paso del tiempo se mejoró el sellamiento de las cabinas de los automóviles, y con ello, ya no hubo necesidad de llevar flores en el interior pues ya no había malos olores, la tradición de tener un florero en el interior la continuó Volkswagen en el Beetle o Vocho.

De hecho, esta práctica se extendió en el New Beetle, que hizo su aparición a finales de la década de 1990. Sin importar que se trataba de un auto completamente moderno, la nueva generación del icónico auto de Volkswagen siguió la tradición e incorporó un florero en el tablero.

Debido a que las cosas cambiaron por completo en cuanto a tradiciones, el hecho de tener un florero en el interior del Beetle, provocó que las ventas del nuevo Beetle fueran en una mayoría hechas por mujeres -60 por ciento, contra 40 por ciento de los hombres-.

Ante esta tendencia, para la siguiente generación del Beetle, en 2011, Volkswagen decidió abolir el florero en el interior para lograr un ambiente neutro en el interior.

Así pues, este elemento que inició como una necesidad y luego pasó a ser una decoración, ya no existe como equipamiento de serie en los automóviles.