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Mireia abre y cierra círculo en Budapest: 11 años, 43 medallas

MUNDIALES NATACIÓN BUDAPEST

Mireia abre y cierra círculo en Budapest: 11 años, 43 medallas

Su explosión llegó en 2010 cuando Vergnoux se encargó de su entrenamiento. En 2014 fue su mejor año, con diez medallas entre el Europeo de Berlín y el Mundial de Doha.

Budapest

El 31 de julio de 2006, a las 10:30 de la mañana, Mireia Belmonte debutaba en una competición internacional con apenas 15 años en los 400 estilos. El talento español quedó en decimotercera posición, fuera de la final del Europeo, con un tiempo de 4:50.65, superada por, entre otras rivales, la húngara Szuzsanna Jakabos, un año mayor que la badalonesa, aún en competición. 11 años después, Mireia consigue todas las medallas posibles en las grandes competiciones. El principio y el cierre de este palmarés sucede en Budapest.

2007

Después de quedar doble campeona del mundo júnior en 2006, la primera medalla internacional de Mireia en la natación profesional llegó el 16 de diciembre de 2007 en Debrecen (Hungría) en los 400 estilos en el Europeo de piscina corta. La española, en aquel momento en el CN L'Hospitalet, fue plata con un tiempo de 4:30.46, seis décimas peor que la italiana Alessia Filippi, oro. En aquella final se impuso a Katinka Hosszu.

2008

Fue la primera gran eclosión de Mireia, que había sido entrenada por Jordi Murio y Carles Subirana. La española logró medallas en el Europeo de corta, el Mundial de corta y el Europeo absoluto, confirmándose ya como una de las mayores promesas de la natación europea. El 24 de marzo logró su primera medalla en piscina olímpica, el bronce en los 200 mariposa con un tiempo de 2:09.32. La húngara Jakabos que se había impuesto dos años antes, ahora quedaba ya rezagada.

El 12 de abril de ese mismo año, Mireia logra una plata en el Mundial de piscina corta de Manchester y el récord del mundo (2:07.47). Superó el actual que estaba en manos de Allison Wagner (2:07.79). No obstante, y aunque Mireia nadó más rápido que nunca en esta distancia, la nadadora de Zimbawe Kirsy Coventry la superó, se llevó el oro y el récord (2:06.13). Tres días antes, la badalonesa había sumado un bronce en los 400 estilos (4:27.55), también por debajo del récord del mundo en vigor aunque superada por Coventry y Hannah Milley.

La primera victoria de Mireia y el primer récord del mundo, este sí oficial, se produjo en lo 400 estilos en el Europeo de piscina corta de Rijeka (Croacia). Mireia paró el cronómetro en 4:25.06.

Esa temporada, vive su primer experiencia olímpica en Pekín 2008, compartiendo habitación con Nina Zhivanevskaya, quien fue una de sus referentes de pequeña. Lo máximo que logra Mireia es ser decimocuarta en 400 estilos con récord de España.

2009

Esta temporada, cuando pasa a entrenarse en el CN Sabadell por el australiano Michael Piper, se produce un punto de inflexión en su carrera. La badalonesa se estanca. Únicamente logra una plata en los 400 estilos, en el Europeo de piscina corta. Tampoco logra mejorar sus marcas. En el Mundial de Roma, en 2009, no cumple las expectativas.

2010

El año del cambio para Mireia, a raíz del fichaje del entrenador francés Fred Vergnoux por el CN Sabadell. Después del Europeo de Budapest, nuevamente, se produce un impulso en la carrera de la badalonesa. Con su nuevo entrenador, y tras irse de vacío y ver frenada su progresión, Mireia se sale en el Mundial de piscina corta de Dubai, cuando se convierte en una estrella mundial en ciernes al conseguir tres oros (dos de ellos en solo 44 minutos) y una plata.

Mireia se sube a lo más alto del podio en los 200 mariposa, 200 y 400 estilos, y en una prueba nueva para ella hasta ese momento, los 800 libre, donde la otra española Erika Villaecija es oro. Una de las decisiones de Vergnoux fue la de introducir también en el programa de Mireia las pruebas de fondo. Una decisión que le ha reportado más medallas a la nadadora.

2011

Pese a la excelente progresión en corta, en la piscina olímpica a Mireia le costaba acabar en el podio. El Mundial de Shanghai, tras levantar muchas expectativas, se saldó con un cuarto puesto en los 400 estilos. No hubo medallas. Mireia, en cambio, brilló en el Europeo de Polonia, donde se colgó cuatro oros: 200 mariposa, 200 y 400 estilos y 400 libre. Un éxito que en cambio no se lograba trasladar a la piscina olímpica.

Mireia lograba medallas en piscina de 25 metros y en épocas de fuera de los picos de forma de los nadadores, en campeonatos con ausencias. No obstante, la progresión de la nadadora, ya de 21 años, vivió su explosión al año siguiente.

2012

Centrada únicamente en la preparación olímpica, Mireia ganó dos medallas más en el Europeo de Debrecen, también Hungría. La nadadora del CN Sabadell se colgó el oro en los 1.500 libre y la plata en los 400. Mireia se había consolidado ya como una nadadora asidua al podio en Europeos, pero le faltaba dar el salto en la natación internacional. Londres fue el escenario ideal.

En los Juegos, y después de empezar octava en los 400 estilos, al cuarto día de competición Mireia se liberó y ganó la plata en los 200 mariposa. No acabó ahí su historia olímpica en la ciudad inglesa. Logró la plata dos días después en los 800 libre, por detrás de una jovencísima Katie Ledecky. La nadadora, como ella mismo siempre comenta, consiguió el reconocimiento del deporte español y de la natación mundial. La resaca olímpica le hizo cambiar de club. En 2013 pasaría a formar parte de la UCAM tras un periodo confuso.

2013

Pese a demorarse en los entrenamientos, Mireia ya era una nadadora capaz de ser medallista en cualquier competición. Tenía una base de entrenamiento óptima, una madurez en las pruebas labrada durante siete años de profesional y una estrategia de entrenamiento. El trabajo mental con el psicólogo había cambiado la mentalidad de la badalonesa.

En el Mundial de Barcelona logró tres medallas, sus primeras en piscinas olímpica. La plata en el 400 estilos y el bronce en el 200, por detrás de Katinka Hosszu, y la otra plata en los 200 mariposa, una medalla de oro que se le escapó por décimas y que se le metió entre ceja y ceja.

Despidió el año Mireia con otras cuatro medallas en el Europeo de piscina corta de Herning (Dinamarca). Cuatro, para ser más exactos: 400 estilos, 200 mariposa, 400 y 800 libre.

2014

El año de la inasaciable Mireia, en el que ganó hasta diez medallas entre Europeos y Mundiales de piscina corta. En los Europeos de Berlín de 2014, Mireia Belonte pareció Michael Phelps. Nadó siete pruebas y ganó seis medallas, dos de ellas de oro: 200 mariposa y 1.500 libre. Además, sumó dos platas, los 400 estilos y los 800 libre, y dos bronces: en la prueba de 5 kilómetros aguas abiertas y en los 400 libre. Mireia apretaba las tuercas de su calendario y le saca rendimiento. Había encontrado el equilibrio ideal y ya llevaba tres años asidua a los podios en cada competición.

Antes de que terminara el año, la reina de Dubai en 2010 fue la de Doha cuatro años después. La pupila de Fred Vergnoux se midió en un histórico pulso con Hosszu. Mireia ganó cuatro oros, en los 200 mariposa, 400 estilos, 400 y 800 libre. La española empezaba a consolidarse como una de las mejores en piscina corta, tras dos campeonatos ganando tantas medallas como la expedición estadounidense.

2015

Fue el año más difícil de Mireia. Una lesión en los hombros le impidió participar en la gran prueba del año, el Mundial de Kazán. En el Nacional en Málaga, la badalonesa empezó a sufrir problemas, que finalmente le obligaron a parar y a tener más cuidado con su cuerpo. Un duro contratiempo a un año de los Juegos de Río. Pero no hay mal que por bien no venga. El trabajo de fisioterapeuta junto a Mónica Solana dio sus frutos. Mireia conoció mejor su cuerpo y mejoró otras partes del entrenamiento. El año se cerró sin medallas, pero fue un año clave para entender los dos éxitos más grandes, los que vinieron después.

2016

Con la palabra Río tatuada en su cabeza y el oro olímpico como estilo de vida, Mireia acudió al Europeo de Londres como preparación para los Juegos. Aún así, logró dos platas, en los 1.500 libre y el 4x200 libre. Mientras que en los 400 fue bronce. Un balance inferior al de Berlín, pero un banco de pruebas para la badalonesa. Río estaba al horizonte.

Llegó Mireia a la ciudad brasileña, donde 10 años antes había sido doble medallista júnior, con el reto de ser campeona olímpica. Y lo logró en los 200 mariposa por solo tres centésimas. La emoción de la española y de su cuerpo técnico fue palpable en el Centro Acuático de Río. Unos días antes, Mireia había sumado su cuarta medalla olímpica en los 400 estilos. Un bronce. Otra para la colección. Había logrado el sueño por el que había estado luchado desde pequeña.

2017

Cerró el círculo en Budapest. Plata en los 1.500 libre y oro en los 200 mariposa, en este inolvidable 27 de julio.

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