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Barcelona 92: EL Dream Team debuta y apabulla a Angola

JUEGOS OLÍMPICOS

Barcelona 92: EL Dream Team debuta y apabulla a Angola

Imagen de un salto entre los jugadores de baloncesto de Estados Unidos y Angola en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

El equipo español de baloncesto pierde ante la Alemania de Detlef Schrempf y se complica la clasificación. Diplomas en halterofilia y ciclismo.

Palau d’ Esports de Badalona, 26 de julio de 1992, lleno a rebosar en las gradas. Debuta en los Juegos Olímpicos el Dream Team y se enfrenta a Angola. A los cuatro minutos de partido el marcador registra un sorprendete empate a siete entre los africanos y los chicos de la NBA. Chuck Daly, el técnico estadounidense, salta del banquillo y se lía a voces con los suyos en lo que tiene todas las trazas de ser una bronca monumental. Resultado: un parcial a favor del Dream Team de 31-0.

Aquel 26 de julio se convirtió en una fecha histórica: por primera vez los profesionales de la liga más poderosa del planeta competían en los Juegos Olímpicos. ¿Por qué lo hicieron? Básicamente por el buen trabajo de convencimiento de Juan Antonio Samaranch, el español presidente del COI, pero también por una cuestión de orgullo: en los anteriores Juegos, los de Seúl, los universitarios yanquis no alcanzaron la final, al caer en semifinales ante la Unión Soviética de Arvydas Sabonis por 82-76. Aquello era demasiado, el básket europeo se estaba haciendo más y más fuerte y, se vio que, para recuperar la tradicional hegemonía, quizá el único camino era recurrir a los profesionales. Que el Olimpismo iba a recibir con los brazos abiertos.

El partido ante Angola (la misma Angola que iba a ganar a España) fue un paseo militar. El descanso terminó en 64-16 y el resultado final fue de 116-48. La prensa internacional ya aclamó al Dream Team como el mejor equipo de baloncesto jamás formado: Michael Jordan, Magic Johnson, Pat Ewing, Larry Bird, Moses Malone… Lo nunca visto.

En el mismo grupo, el A, Croacia ganó por 93-76 a Brasil y España abrió el fuego olímpico, también en Badalona, con una derrota ante Alemania (74-83) que oscurecía con negros nubarrones el futuro español en los Juegos. Los presagios eran malos, y se iban a cumplir.

Los hombres de Antonio Díaz Miguel se estrellaron con un equipo germano más alto y fuerte y liderado por el alero de 2,06 metros Detlef Schrempf, hombre que jugaba en los Indiana Pacers, que tenía amplia experiencia en la NBA (llegó a jugar 16 años) y que machacó a España con 26 puntos. La derrota fue clara y ya en el descanso España perdía por 39-46. La síntesis de Díaz Miguel fue demoledora: “En la primera parte cometimos demasiadas faltas personales y lo pagamos en los últimos minutos con la eliminación de varios hombres fundamentales, y en el segundo hicimos unos porcentajes de tiro muy bajos cerca del aro”. El títular de AS era muy revelador: “Los Juegos serán un calvario”.

Este primer día de competición en Barcelona se saldó con los dos primeros diplomas españoles, recompensas éstas, las de acabar entre los ocho primeros, que inmediatamente iban a perder relevancia en los medios informativos ante la avalancha de medallas que esperaba al equipo nacional. España fue quinta en los 100 kilómetros contrarreloj por equipos (Miguel Fernández, Álvaro González, Eleuterio Mancebo y David Plaza), a sólo 46 segundos del bronce, y José Andrés Ibáñez, octavo en halterofilia en la categoría de 52 kilos.

Ese día se soñaba también en el equipo olímpico español con la primera medalla, la que podría conseguir José Manuel Moreno en el Velódromo del Vall d’Ebrón en el kilómetro contrarreloj de ciclismo en pista. Las esperanzas eran fundadas, porque era el flamante campeón mundial de la especialidad. Pero también se tenían pesadillas con el baloncesto, porque España iba a medirse a Brasil sin posibilidad de fallo tras la dolorosa derrota contra Alemania.

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