INGLATERRA-ESPAÑA

Aduriz recoge otro premio: jugar en Wembley ante Inglaterra

Test de solidez para la España de Lopetegui con el 9 del Athletic (21:00, Tele 5). Los ingleses ya ha ganado este año a Alemania y Portugal.

España juega hoy en Wembley, tierra santa del fútbol mundial donde están prohibidos los amistosos (sigue el partido en directo en AS.com). En los periodos de entreguerras entre Eurocopas y Mundiales salen al paso dos tipos de encuentros: con los que se hace caja y con los que se hace camino. El de Macedonia, el solomillo de la semana, que diría Lopetegui, fue de los primeros. El de esta noche, de los segundos. Un encuentro de decisiones complicadas en el que el seleccionador deberá caminar sobre el alambre de ofrecer una alineación de prestigio sin provocar rozaduras con los clubes. Con Madrid y Atlético, que se ven en un derbi importante el sábado, especialmente. Así que se espera un híbrido entre titulares frecuentes y suplentes de gran experiencia.

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Una noche para Aduriz, delantero extraordinariamente tardío, que ha ganado mucho oficio perdiendo muy pocas facultades. Estrellas de su edad sólo se encuentran ya en la MLS o los Emiratos Árabes. Puede que descanse Silva, última bandera de la era imperial, y que Isco, Reina o Azpilicueta tengan su oportunidad. Escudero, Herrera y Iago Aspas tienen pendiente el debut.

Inglaterra es, por tradición, selección de grandes excesos y un gran defecto: los resultados. Hace 50 años ganó su Mundial y luego llegó su Brexit. Jamás volvió a ganar un título ni a llegar a una final probándolo todo. En los últimos años se puso en manos de extranjeros de reconocido prestigio (Eriksson y Capello) y de nacionales curtidos (Hodgson o Allardyce) sin éxito. Allardyce sólo estuvo 67 días en el cargo, tras ser cazado dando un curso de cómo burlar la normativa sobre traspasos.

Allardyce, el invicto

Sólo dirigió en la victoria inglesa sobre Eslovaquia. “Nadie superará su porcentaje de victorias”, bromeó Lineker. “Somos el hazmerrerír del fútbol mundial”, insistió Shearer. “Una selección cómica”, remató Ferdinand.

Ante la crisis, la Federación entregó la selección interinamente a Southgate, un excentral internacional de 46 años que conducía a los Sub-21. Le nombraron para cuatro partidos (Malta, Eslovenia, Escocia y España), que se cumplen hoy, y ahora dispondrán hasta marzo para pensárselo, pero lo cierto es que con Southgate Inglaterra ha ganado dos partidos y empatado uno sin encajar un gol y el técnico ha pasado de remiendo a candidato. Southgate pretende reconstruir sobre las ruinas. Hodgson redujo drásticamente la edad media de la Selección hasta el punto de que convertirla en la más joven de la Eurocopa, pero esa derrota ante Islandia que sacó a los ingleses del torneo resultó una afrenta intolerable.

El recién llegado se apoya en esa revolución y en el reparto de responsabilidades. Hoy no jugarán Rooney, a menudo blanco de críticas, ni Kane, tocado. Y se espera una ración extra de juego aéreo. Con tres cabezazos despachó a Escocia el sábado. Este año ya le ha ganado a Alemania, campeón mundial, y a Portugal, campeón de Europa.

El plan es poner a la Selección al día. La Premier, en cierto modo, ha exagerado la endogamia del fútbol inglés. Un talento joven prefiere pasar su periodo de instrucción en un segunda británico que en un buen club de Europa. Y el país ha cargado de presión a los futbolistas. “Ese miedo les lleva a jugar peor con Inglaterra que con sus clubes”, asegura Martin Glenn, director ejecutivo de la Federación. De momento hay diagnóstico, pero no remedio.